“No tiene nada que ver con mejorar la democracia, sino con empeorarla, colocarla al servicio de la reelección de Milei y Saenz”, sostuvo Claudio Del Pla, dirigente del PO.
El Partido Obrero presentó una acción de inconstitucionalidad ante la Corte de Justicia de Salta contra la reforma electoral impulsada por los gobiernos nacional y provincial, contra los nuevos requisitos electorales que, según denuncian, buscan proscribir a las fuerzas de izquierda de cara a las próximas elecciones.
Del Pla enmarcó la discusión en un fenómeno que, sostuvo, se repite en los planos nacional y provincial: la modificación de las reglas electorales en favor de quienes ya ocupan el poder. Según su lectura, tanto el gobierno nacional como el de Salta avanzan en reformas pensadas para favorecer la reelección de sus respectivos mandatarios, a costa de profundizar el ajuste sobre jubilados, salud y educación.
La reinstauración en Salta de un mecanismo que, según explicó, ya había sido utilizado durante la década del noventa para consagrar intendentes que no habían resultado los más votados, gracias a la acumulación de votos entre distintas colectoras. Para Del Pla, se trata de un esquema que distorsiona la voluntad popular y beneficia exclusivamente a quien controla el aparato electoral.
La presentación judicial del Partido Obrero, elaborada por las abogadas Luz Sarmiento y Rocío Tacacho, apunta contra una nueva exigencia: además de contar con personería, los partidos deberán presentar listas completas en al menos 15 de los 23 departamentos de la provincia para poder participar. Del Pla calificó esta condición como arbitraria, al señalar que la distribución territorial no guarda relación con la representatividad electoral y que perjudica especialmente a las fuerzas con menos estructura, como la suya.
El dirigente relató además que, semanas atrás, la Justicia Federal les retiró la personería política a todos los partidos del Frente de Izquierda, al aplicar un cálculo que —según denunció— computa los votos obtenidos sobre el total del padrón y no sobre los votos efectivamente emitidos. De este modo, remarcó, un resultado del 3,4% de los sufragios termina siendo leído como 1,9%, por debajo del piso legal exigido.
Del Pla advirtió que la reforma electoral que se discute a nivel nacional duplicaría los requisitos para constituir un partido —de cinco a diez provincias— y a los exigidos para sostener la personería, además de eliminar el financiamiento estatal y los debates presidenciales. Para el dirigente, estos cambios apuntan a instalar en el país “una especie de bipartidismo” que deje afuera a las fuerzas con menos recursos económicos.
Frente a este escenario, el Partido Obrero sostiene desde hace tres semanas jornadas de militancia diaria en distintos puntos de la provincia para sumar afiliaciones. Del Pla remarcó que la respuesta de la gente ha sido significativa, en la medida en que —según su lectura— la ciudadanía percibe la intención oficialista de gobernar sin oposición real.





