El economista de Política Obrera cuestionó al vocero presidencial Adrián Ravier por hablar de “precios libres” en tarifas y combustibles mientras los salarios están sometidos a un techo del 1% mensual. “La libertad existe a la hora de aumentar los precios de los monopolios petroleros, pero no a la hora de ajustar los salarios”, sentenció.El economista Marcelo Ramal, referente de Política Obrera, cruzó con dureza al vocero presidencial Adrián Ravier luego de que este sostuviera que en la Argentina rigen los “precios libres”, Ramal sostuvo que la afirmación es falsa y que encubre una asimetría de fondo entre el trato que reciben las empresas y el que reciben los trabajadores.
“Los precios no son libres. Es libre, entre comillas, el aumento incesante de las tarifas de los servicios públicos, el gas de garrafa, los combustibles”, explicó el economista, y remarcó que esos valores se ajustan según la evolución internacional del petróleo, “signada por la guerra internacional”. En cambio, afirmó, los salarios argentinos están lejos de gozar de esa misma libertad: “Cuando se discute una paritaria, los salarios reciben techo rojo. El Ministerio de Trabajo no admite aumentos por encima del 1% mensual”.
Ramal explicó además que la relativa estabilidad del peso frente al dólar en los últimos meses potenció las ganancias de las petroleras: al no devaluarse la moneda, el valor en dólares de los combustibles resulta “más redituable para las empresas”, generando lo que definió como “un aumento sobre el aumento”: los combustibles suben en pesos y también en dólares.
Sobre el retiro de subsidios energéticos, el economista sostuvo que si el Gobierno pretende “vender los combustibles a cara de perro”, debería aplicar el mismo criterio a los ingresos de los trabajadores. “Se habla de los costos de las petroleras, de que su rentabilidad debe sustentarse. Pero los costos de los trabajadores no se toman en cuenta de la misma manera”, afirmó. Y agregó una definición que resume su diagnóstico: “Ningún trabajador se hace rico por el subsidio. El subsidio es, en última instancia, un subsidio indirecto a los empleadores”, ya que permite sostener salarios más bajos.
Consultado sobre los más de siete millones de argentinos que no pueden acceder a nuevos créditos por deudas de más de 90 días, Ramal fue tajante: “Si siete millones de familias tienen un problema con los bancos, el problema no lo tienen los bancos”. Según explicó, entre 2024 y 2025 el sistema financiero impulsó un boom de crédito de consumo que terminó financiando, en cuotas, hasta alimentos de primera necesidad. “Es una encerrona indescriptible: el trabajador que compra un medicamento con tarjeta, el mes que viene tiene que volver a comprarlo, y además pagar los intereses del mes anterior”, describió.
El economista alertó sobre las propuestas de refinanciación bancaria a diez años con tasas efectivas de entre el 3% y el 4% mensual, muy por encima del ajuste salarial. “Es una suerte de esclavización financiera”, definió, y advirtió que muchas de esas deudas terminan convirtiéndose en lo que llamó “una hipoteca vitalicia” para quienes las contraen.
Ramal vinculó además el negocio del crédito de consumo con la deuda pública: los bancos, dijo, exigen a los créditos privados un rendimiento mínimo equivalente al que les ofrece el Estado por sus títulos. En ese marco, describió el fenómeno de las billeteras virtuales y sus descuentos como una estrategia para captar depósitos y direccionarlos hacia la especulación financiera: “No es beneficencia. Quieren que el dinero quede adentro de la billetera para destinarlo a la especulación con la deuda pública”.
Frente a este panorama, el economista de Política Obrera planteó que “un gobierno de trabajadores debe establecer una quita sustancial de todas esas deudas” o, cuando menos, separar los intereses usurarios del capital adeudado. Como ejemplo, señaló que algunas refinanciaciones de tarjetas de crédito alcanzan tasas efectivas anuales del 120%, frente a una inflación mensual sensiblemente menor.
Ramal cerró la entrevista con una referencia al propio Adrián Ravier: recordó que el vocero presidencial, economista de profesión, mantiene un blog llamado “Punto de Vista Económico” en el que —según señaló— celebró en el pasado a referentes de la escuela económica que asesoraron a gobiernos como los de Augusto Pinochet en Chile y Margaret Thatcher en el Reino Unido.

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Ramal: “Hay libertad para aumentar los precios, pero no para ajustar los salarios”
By Hugo Veron1 julio, 20260
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