La diputada provincial Laura Cartuccia confirmó que el justicialismo salteño está en proceso de normalización partidaria, que se desarrolla bajo la intervención judicial a cargo de José Luis Gambetta, designado por la jueza Servini de Cubría.
A poco más de un mes de las elecciones internas del Partido Justicialista, convocadas para el 2 de agosto, la diputada provincial Laura Cartuccia explicó que el cronograma electoral resultó “muy acotado y vertiginoso”, ya que el partido debió cumplir con la carta orgánica en los 23 departamentos de la provincia en un plazo breve. La presentación de listas venció el sábado a las 20 horas y, sobre 22 reservas de nombre iniciales, finalmente se presentaron tres listas.
La legisladora, impulsó conversaciones con Marcelo Moisés, presidente del Foro de Intendentes, y Gastón Galindo para conformar una lista única. “Los tres formamos parte del mismo espacio, con la misma ideología y pensamiento peronista, así que no tenía sentido que fuéramos divididos”, sostuvo. El resultado fue la lista Generación Justicialista, la única que presentó candidatos en los 23 departamentos con todos sus cargos, mientras que las otras dos nominaciones solo cubrieron algunos distritos.
Esa diferencia podría dejar a Generación Justicialista como la única lista habilitada para competir, aunque la diputada evitó adelantar un veredicto: “esto ya lo va a determinar la Junta Electoral (…) en ese sentido quiero ser muy cuidadosa, prudente, porque no soy parte de la Junta”. La nómina es encabezada por Julio Argentino Sanmillán, a quien Cartuccia describió como un dirigente “con una vasta experiencia peronista” que logró “el mayor consenso” entre los distintos sectores internos.
La legisladora remarcó que la lista busca contener a todas las corrientes del peronismo provincial: “No quiere decir que sea el sanmillanismo, no quiere decir que sea el saencismo, no quiere decir que sea el kirchnerismo”, afirmó, y agregó que dentro del Consejo conviven dirigentes de distintas vertientes internas.
Sobre el futuro de la conducción partidaria, Cartuccia insistió en que la prioridad no es disputar espacios de poder sino reconstruir la estructura del PJ: “cuando digo recuperar, no es recuperar el Partido Justicialista para tal o para cual persona, sino poder recuperar la estructura (…) las bases de que los compañeros y las compañeras puedan volver a participar”. Según informó, el partido perdió 3.500 afiliados durante el proceso de intervención —de 120 mil a 91 mil—, lo que redujo la cantidad de cargos en disputa en varios departamentos, entre ellos Capital, que pasó de 31 a 19 congresales.
Consultada sobre la posibilidad de una nueva intervención si la futura conducción provincial no se alinea con las definiciones del PJ nacional, Cartuccia fue cauta pero firme: “siempre se corre el riesgo de ser intervenido. De hecho, hemos sido intervenidos injustamente, arbitrariamente”, recordó, para luego marcar distancia de cualquier intervención motivada por intereses sectoriales antes que institucionales.





