La pobreza en Argentina aumentó al 27,3% en el primer semestre del año, desde el 25,7% registrado en el segundo semestre de 2017, informó el INDEC.
Este indicador es considerado clave por el Gobierno de Mauricio Macri, ya que llegó al poder con la promesa de erradicar la pobreza en el país.
El empeoramiento de la tasa de pobreza verificado en el primer semestre se correlaciona con un deterioro del poder adquisitivo de la población, que afecta a las distintas fuentes de ingreso (salario del sector privado registrado, paritarias estatales, jubilaciones, AUH), en un contexto de relativa estabilidad del mercado de trabajo.
Es posible suponer que en el semestre en curso (segunda mitad de 2018), la tasa de pobreza volverá a subir entre dos puntos y dos puntos y medio, ubicándose alrededor del umbral del 30%, registro similar al del segundo semestre de 2016 (30,3%), el valor más alto desde la reanudación (con cambio de metodología incluido) de la publicación oficial de este indicador por parte del INDEC.





