Miguel García, estudiante autoconvocado, cuestionó con dureza a SAETA y al Gobierno provincial por la quita del transbordo gratuito: “Muchos compañeros tienen que elegir entre comer o pagar el colectivo”.
El reclamo estudiantil volvió a tomar fuerza en Salta, García denunció que la quita del transbordo gratuito y las restricciones al pase estudiantil están dejando a cientos de jóvenes fuera del sistema educativo. “Es inadmisible que se privilegie la rentabilidad empresarial mientras los estudiantes contamos monedas para poder llegar a clases”.
El referente estudiantil apuntó directamente contra la empresa y contra el gobierno provincial, al considerar que existe un “parasitismo empresarial absoluto”, ya que —según sostuvo— las compañías reciben subsidios estatales mientras los usuarios enfrentan tarifazos y recortes en el servicio. “El derecho al pase estudiantil no es una beca, es un derecho conquistado por los estudiantes y tiene que ser irrestricto”, afirmó.
García explicó que la eliminación del transbordo redujo drásticamente la cantidad real de viajes disponibles para los alumnos. “Antes un estudiante podía combinar colectivos y eso contaba como un solo viaje. Hoy cada colectivo consume un pase distinto. Muchos compañeros necesitan hasta seis colectivos por día y gastan más de 100 mil pesos mensuales solo en transporte”, señaló.
La situación económica y el aumento del boleto están provocando deserción educativa. “Hay compañeros que directamente se están quedando afuera de la cursada. Esto es un golpe contra nuestra trayectoria y nuestra perspectiva de futuro”, remarcó.
La movilización estudiantil incluyó intervenciones artísticas, música en vivo y un pedido concreto: ser recibidos por las autoridades de SAETA. “Tienen que dar una respuesta pública. No pueden seguir ninguneando a los estudiantes”, concluyó García.





