“Todavía pensamos que porque mi hijo tiene una discapacidad no tengo que hablarle de sexualidad, porque total, ¿para qué? Si no va a tener novio, si no va a tener hijos. Y hay que saber que la sexualidad es más allá del acto, tiene que ver con el amor, los lazos afectivos, la responsabilidad afectiva.”
María Marta Castro Martín, sexóloga y educadora sexual, dará este 8 y 9 de mayo una Jornada de Sexualidad y Discapacidad, organizada por la Fundación Juntos y el Centro Educativo Terapéutico Convivir. La actividad convoca a profesionales del área y a familias de personas con discapacidad, con el propósito de derribar mitos, brindar herramientas concretas y abrir un debate que, según sus impulsoras, ya está tocando la puerta todos los días.
María Marta Castro Martín, sexóloga y educadora sexual convocada desde Buenos Aires, fue la encargada de enmarcar el debate, para ella, el primer obstáculo es conceptual: muchas familias asocian la sexualidad exclusivamente a la reproducción y, en consecuencia, la consideran irrelevante para sus hijos con discapacidad.
“La educación sexual integral tiene que darse en la institución y también en casa. Las familias tienen que saber de qué se trata para desmitificar cuestiones que les dan miedo y para que no se asusten ante determinadas expresiones sexuales de sus hijos“, explicó Castro Martín. La jornada apunta también a profesionales que, según relató, aún se paralizan cuando un paciente con discapacidad nombra partes íntimas del cuerpo en medio de una charla sobre higiene personal.
La sexóloga advirtió que la vulnerabilidad de las personas con discapacidad intelectual se extiende al entorno digital. TikTok, Instagram, Discord y los chats integrados en videojuegos son espacios donde pueden quedar expuestas al grooming —abuso sexual online—, una problemática que, subrayó, requiere atención urgente de familias y equipos profesionales.
Como ejemplo, citó un fallo judicial reciente que condenó a un hombre por abuso sexual con acceso carnal aun sin contacto físico: desde la cárcel había sometido durante dos años a una adolescente de 12 años a través de redes sociales, extorsionándola con fotografías íntimas que ella misma le había enviado. “Uno tiene que aprender a prevenir, y más cuando hay discapacidad intelectual”, remarcó.
Convivir: autonomía frente a la adversidad económica
La iniciativa tiene nombre y dirección: Georgina Lema, directora del Centro Educativo Terapéutico Convivir —fundado hace cuatro años en Avenida Belgrano 1727— fue quien convocó a Castro Martín tras participar en una de sus jornadas online. “Es un tema que atraviesa la realidad de cada uno de nuestros concurrentes todos los días”, afirmó.
Convivir trabaja con adolescentes y jóvenes con discapacidad intelectual, síndrome de Down, autismo, TEA y discapacidades sensoriales y motrices, desarrollando habilidades para la vida cotidiana, social y comunicativa. Sin embargo, Lema no esquivó el contexto: las obras sociales acumulan entre tres y cuatro meses de demora en los pagos, lo que obliga al centro a sostener su funcionamiento mediante microemprendimientos de los propios concurrentes y rifas periódicas.
La jornada del viernes 8 está dirigida a profesionales del área de la salud y la educación, con foco en herramientas para abordar la educación sexual de manera planificada y estructurada en ámbitos institucionales. El sábado 9, la actividad convoca a familias en un espacio más personalizado e íntimo. Quienes deseen inscribirse o consultar pueden comunicarse al 387 512-1311 o seguir la cuenta de Instagram @convivir.juntos.





