Con el campo instalado en pleno centro de la ciudad, la Sociedad Rural Salteña abre las puertas de su tradicional exposición anual, un evento que se extenderá hasta el domingo y que convoca al sector ganadero y agroindustrial de toda la provincia.
Su presidente, José Alfredo Figueroa, repasó los desafíos de una institución que este año cumple 126 años de vida y advirtió sobre el estancamiento estructural de la producción ganadera argentina.
Figueroa describió la muestra como “una fiesta” que aglutina a productores, cabañeros, proveedores de insumos y concesionarias de maquinaria agrícola. Desde el lunes se realizan las admisiones veterinarias y el ingreso de animales al predio: caballos criollos y peruanos, ovejas y las razas bovinas que competirán durante la semana.
La agenda incluye food trucks, el tradicional concurso del asador —que este año llega a su tercera edición con unos 15 participantes cocinando Cordero La Estaca— y una iniciativa impulsada por los jóvenes del Ateneo de la Rural junto a la Fundación de Quinoterapia: paseos a caballo para los más chicos con animales mansos de la fundación.
En el plano comercial, la Rural sostiene este año una apuesta fuerte a los remates de invernada televisados —dos ya realizados y un tercero previsto para el viernes— y al clásico remate de reproductores físico, con animales de alta genética provenientes no solo del interior salteño sino también de Córdoba y Buenos Aires.
Consultado sobre si el sector nota la caída de la producción que otros rubros de la economía vienen señalando desde 2023, Figueroa fue contundente: “Nosotros en Salta venimos en una meseta con relación al stock ganadero. Hace 15 años que no se crece el stock ganadero. Es un tema de larga data”.
La Argentina tenía 50 millones de cabezas de ganado cuando su población rondaba los 25 millones de habitantes. Hoy el país duplicó su población —unos 50 millones de personas— pero el stock ganadero se mantuvo prácticamente igual. “La demanda nuestra interna sigue siendo sostenida con una oferta menor y con un mundo que empieza a demandar cada vez más carne, cada vez más proteína de alto valor”, explicó, y atribuyó a esa combinación de oferta y demanda la suba de precios y la caída del consumo interno, pese a que la Argentina sigue siendo uno de los países de mayor consumo de carne per cápita de América.
Frente a ese escenario, Figueroa planteó como objetivo institucional “duplicar el stock ganadero de la provincia” y puso en valor el ordenamiento territorial vigente con el MBGI (Manejo de Bosques con Ganadería Integrada), que habilita el desarrollo de hectáreas para pasturas bajo monte. “Obviamente que esto es a largo plazo y hay que empujarlo todos los días”, advirtió.
El presidente de la Rural señaló que la institución no mira únicamente la ganadería bovina, sino también la producción caprina, ovina, porcina, avícola y hasta la incipiente cunicultura (cría de conejos), un sector con el que se reunió recientemente y que busca instalarse en el mercado con una carne “muy magra y muy sana”. Mencionó además que todavía no está claro si el mercado está en condiciones de incorporar carne de vicuña o de burro. “Muchas veces como consumidores nos cuesta salirnos de nuestra tradición”, planteó, aunque remarcó que allí también hay oportunidades de crecimiento.
Sobre el rol de Salta en el boom exportador de granos, Figueroa explicó que la provincia, al estar lejos de los puertos, apostó a transformar el maíz en carne agregando valor al grano. Citó como ejemplo la instalación de dos de los feedlots más grandes del país —Inversora Juramento y Desde el Sur— además de establecimientos de mediano porte en Rosario de la Frontera y Güemes. Atribuyó la cosecha récord a una combinación de clima favorable y la baja de retenciones.
Consultado por el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones), Figueroa confirmó que se evalúa una versión reducida para el agro, conocida informalmente como “mini RIGI”: “Hoy el RIGI más fuerte es para la energía y para la minería, que son inversiones mucho más grandes. Se está evaluando el mini RIGI para tratar de que la industria del campo también acceda y pueda dar un motorcito más”.





