Ante varias irregularidades procesal en el juicio de “los cuadernos”, varios de los testigo relatan presiones de Stornelli y Bonadio, además de ello se sumó esta semana violaciónes de garantías. El periodista que dio a conocer el caso Cuadernos reveló que presentó la denuncia directamente ante Carlos Stornelli porque lo conocía personalmente, en lugar de hacerlo ante la Cámara Federal para que se sorteara el juzgado, como ocurre habitualmente; casi una treintena de empresarios y ex funcionarios imputados declararon haber sido presionados por ese fiscal y por el fallecido juez Claudio Bonadio para involucrar a los Kirchner a cambio de no quedar presos.
Un ex policía federal que arrancó a trabajar durante la dictadura y entregó los cuadernos -cuyo contenido habría adulterado- contó frente al tribunal y sin ningún pudor: “Todo lo que tenga olor a peronismo me cae como patada de burro”; y un ex encargado de edificio aseguró que cuando declaró en 2018 la pasó muy mal porque los investigadores antes mencionados le pidieron que no se olvide de sus dos hijas.
El juicio de las fotocopias de los Cuadernos no llegó ni a la mitad de su desarrollo y ya expuso con detalle varias de las irregularidades y cuestionamientos que desde hace años rodean el origen del expediente.
Hagamos un reconto de las situaciones:
• Los cuadernos que primero fueron fotocopias, ya que fueron quemados en una parrilla por Oscar Centeno
• Luego aparecieron con enmiendas, tachaduras y agregados que no eran parte de la redacción original.
• Testigos presionados por los instructores, Bonadio y Stornelli
• Nunca grabaron las declaraciones de los imputados o de testigos, Debido a eso, solo quedaron las actas por escrito como registro de esas comparecencias, las que hoy se ponen en tela de juicio
El Tribunal Oral Federal 7 tomó nota de lo antes mencionado con la declaración de Julio César Silva, ex encargado del edificio de Juncal y Uruguay donde vivió Cristina Kirchner y quien, además, estuvo presente cuando el domicilio fue allanado por orden de Bonadío en 2018, apenas estalló el caso. En su declaración del 2007 y 2010 vio “movimiento de bolsos y valijas con una frecuencia semanal o a veces de quince días”, como consta en su declaración del 14 de agosto de 2018 ante el fallecido juez instructor. Pero vaya sorpresa que se llevaron cuando el hombre contó que lo que aparecía en el acta no era lo que verdaderamente dijo.
“Me llamaron para que diera una testimonial, pero (…) algo que fue lo que más incómodo me puso, es que repetían que tenía dos hijas y que tenía que decir todo lo que me preguntaran”, declaró Silva bajo juramento de decir verdad.
Cuando Enrique Arce, defensor de los empresarios Rodolfo Perales y Mario Rovella, le preguntó quién le había mencionado a sus hijas, respondió: “El juez y el fiscal, los dos”. Según recordó, Stornelli y Bonadio “entraban y salían” de la sala donde declaraba. “Tenés hijas, ¿verdad?”, dijo que le preguntaron.
Para Maximiliano Rusconi, abogado defensor del ex ministro de Planificación Julio De Vido, “está quedando en evidencia el desastre procesal, la inmoralidad y la violación de garantías que reinó durante toda la instrucción”.
Por su parte, Aníbal Ibarra, defensor de Daniel Álvarez, ex secretario de Néstor Kirchner, afirmó: “El tribunal tiene la condena escrita y está validando prueba de cargo sin que la defensa pueda controlarla. Permitió que los arrepentidos no declaren -que pueden no hacerlo- pero avisó que van a considerar lo que dijeron entre cuatro paredes sin intervención de las defensas cuando se arrepintieron”.
La actuación del tribunal durante el juicio es otra de las aristas que está en la mira de quienes participan del proceso.
Tras la declaración del encargado del edificio de Juncal y Uruguay, el martes seguirá con la testimonial de Hilda Horowitz, ex pareja de Oscar Centeno y autor de las anotaciones.
F: https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/cuadernos-juicio-que-se-perfila-como-un-desastre-procesal/





