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Cáncer de riñón: la silenciosa enfermedad que esta causando más de 2.500 muertes

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En el marco del Día Mundial del Cáncer Renal, especialistas advierten que esta enfermedad suele no presentar síntomas en sus etapas iniciales y que su diagnóstico tardío reduce significativamente las posibilidades de curación.

Cada año, miles de personas mueren en Argentina por una enfermedad silenciosa, el cáncer de riñón, uno de los tumores más frecuentes del aparato urinario, sin síntomas en sus etapas iniciales que dificulta su detección temprana y que continúa representando uno de los principales desafíos para su abordaje1.

De acuerdo con las últimas estimaciones de GLOBOCAN/Cancer Tomorrow, para 2030 se espera que Argentina registre más de 2.800 muertes por cáncer de riñón. Mientras que, para 2050, el panorama es aún más preocupante, con una proyección de 4.285 muertes anuales por esta enfermedad, convirtiéndose así en el tercer país con más muertes en Latino América y el Caribe.

Argentina ocuparía el tercer lugar en América Latina y el Caribe en cantidad de muertes por cáncer de riñón, uno de los principales problemas del cáncer renal es que generalmente no provoca síntomas durante sus primeras etapas. Por su ubicación en el cuerpo, los tumores pequeños no suelen ser detectables mediante un examen físico. Como consecuencia, muchos diagnósticos se realizan de manera incidental, durante estudios por imágenes solicitados por otros motivos. Por eso, es fundamental hacerse controles periódicos, en especial quienes tienen antecedentes familiares, enfermedades hereditarias o problemas renales crónicos.

Las causas del cáncer de riñón están vinculadas principalmente a:

  • Alteraciones en el material genético, pueden ser hereditarias o adquiridas a lo largo de la vida
  • Tabaquismo
  • Obesidad
  • La exposición a determinadas sustancias químicas que pueden dañar el ADN celular 

“Dejar de fumar, hacer ejercicio regularmente, mantener una alimentación nutritiva, controlar la presión arterial y evitar la exposición a sustancias químicas de uso industrial son medidas clave de prevención”, explica Gabriela Bugarin (MN 71.988), directora médica de Oncología del laboratorio MSD.

Entre los signos más frecuentes se encuentran

  • La presencia de sangre en la orina
  • Dolor persistente en un costado de la espalda baja
  • La aparición de una masa palpable en esa zona
  • Fatiga, pérdida del apetito, adelgazamiento involuntario, fiebre prolongada sin causa aparente y anemia.

La aparición de alguno de estos síntomas no implica necesariamente la presencia de cáncer, pero sí requiere una consulta médica para determinar su origen.

Cuando se detecta tempranamente, la cirugía suele ser la principal alternativa terapéutica, aunque también pueden utilizarse otras estrategias como la ablación, la radioterapia o la vigilancia activa en determinados casos.

En cambio, cuando la enfermedad se encuentra avanzada o se ha diseminado a otras partes del cuerpo, pueden indicarse tratamientos sistémicos como inmunoterapia, terapias dirigidas o, en algunos casos, quimioterapia. También existen abordajes orientados a aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes cuando no es posible eliminar completamente el tumor.

La diferencia es contundente. Mientras que la tasa relativa de supervivencia a cinco años alcanza el 93% cuando el cáncer permanece localizado en el riñón, desciende al 75% cuando se ha extendido a estructuras o ganglios cercanos y cae al 18% cuando presenta metástasis en órganos distantes como pulmones, huesos o cerebro.

 




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