La moción de censura es un mecanismo previsto en el artículo 101 de la Constitución Nacional, que fue incorporado en la reforma de 1994, cuando se introdujo la figura del Jefe de Gabinete.
Diputados y senadores de la oposición presentaron una moción de censura contra el jefe de Gabinete. A través de este mecanismo, el Congreso puede exigir la responsabilidad política del Poder Ejecutivo o de alguno de sus miembros. Pero el único funcionario a quien puede aplicarse este procedimiento es el Jefe de Gabinete.
La moción de censura no requiere demostrar la comisión de un delito ni probar una ilegalidad específica: basta con la decisión política del Congreso respaldada por mayoría.
El procedimiento consta de 2 etapas:
- Etapa de Interpelación: La Cámara de Diputados o el Senado aprueba un pedido de convocatoria. El jefe de gabinete debe concurrir obligatoriamente al recinto. Allí responde preguntas y ejerce su derecho a la defensa política.
- Etapa de Votación: Tras la interpelación, ambas cámaras legislativas llevan a cabo el proceso de votación de la moción propiamente dicha. Para que la medida sea aprobada y derive en la remoción del funcionario, se requiere el voto de la mayoría absoluta (la mitad más uno) de la totalidad de los miembros en cada cámara y debe dejar su cargo.
No obstante, el Presidente podría volver a designarlo, dado que el procedimiento no implica una responsabilidad judicial, sino política.
El Caso de Manuel que enfrenta actualmente 2 causas judiciales: una por presunto enriquecimiento ilícito, que investiga el origen de los fondos con los que aumentó su patrimonio en los últimos años; y otra por negociaciones incompatibles con la función pública, por sus supuestos vínculos comerciales con contratistas del Estado, como el productor Marcelo Grandío.
La primer acusación se desprende luego de que el miércoles pasado, el jefe de Gabinete aseguró que el origen de los fondos con los que incrementó su patrimonio a partir de su llegada al Gobierno fueron inversiones en criptomonedas, que no declaró en su momento porque no confiaba en la “vieja política”. Adorni declaró la posesión de criptomonedas y de más de US$ 500 mil en efectivo proveniente de “venta de activos”, con los que incorporó en el 2024 como propio el 50% de la casa en el country Indio Cuá de Exaltación de la Cruz, y en 2025 sumó a su patrimonio personal el 50% de un departamento de casi 200 metros cuadrados ubicado en el barrio porteño de Caballito.
En su declaración de 2025, Adorni reconoció un patrimonio total neto de $ 627.262.333, lo que implica un incremento nominal del 2.241% si se tiene en cuenta su declaración original de 2023 (antes de las rectificaciones recientes) al asumir su cargo.
Con “su amigo Marcelo Grandio”, quien pagó viajes al “deslomado de Adorni” a varios destinos entre ellos a Punta del Este con su esposa Bettina Angeletti y sus hijos. Se lo acusa de los montos, que fueron pagados en forma creciente mes a mes de Grandio a Adorni, bueno están siendo analizados en el marco de la causa que busca determinar el origen de los fondos del vocero y su entorno.





