El médico veterinario Marcos Tognolini:”El gobierno está muy mal políticamente y económicamente. Defraudó a un montón de gente, la gente se siente estafada”, aseguró el candidato a senador nacional.
En Hora 7 Radial el candidato a senador nacional por el Movimiento al Socialismo, planteó su propuesta de un salario de dos millones de pesos y cuestionó duramente tanto al gobierno de Javier Milei como al peronismo. El referente de izquierda también abordó la fragmentación de su espacio político y el fenómeno de violencia social que atraviesa el país.
Tognolini fue directo al explicar por qué votar a la izquierda: “Somos la única lista que habla de la principal preocupación de los trabajadores de la mayoría, que es el salario o los ingresos”.
“Los proyectos de país que se han venido desarrollando hasta ahora son de tipo capitalista, donde lo primero es la ganancia de los grupos económicos, las grandes empresas, y segundo las necesidades”, señaló Tognolini, quien presentó el “Manifiesto Anticapitalista para la Argentina” como programa de gobierno.
El veterinario explicó que para financiar este salario proponen “afectar la ganancia de los grandes grupos económicos” mediante retenciones del 50% y una reforma impositiva progresiva: “Los que más tienen, más impuestos, y los que menos tienen, menos impuestos”.
Sobre el gobierno nacional, Tognolini fue contundente: “Está muy mal políticamente y económicamente. Defraudó a un montón de gente, la gente se siente estafada”. El candidato cuestionó el discurso que responsabiliza a la izquierda por la pobreza: “El modelo de Milei es anarco capitalista, pero capitalista al fin”.
Sin embargo, también apuntó contra el peronismo: “Nosotros creemos que también fueron responsables justamente de llevar la situación del país a cómo estamos hoy”. Tognolini mencionó específicamente a Urtubey: “Fue tres veces gobernador y no desarrolló ni cambió la estructura de la provincia”.
En un momento de sinceramiento político, el candidato reconoció las dificultades de toda la izquierda: “Hoy en día la gente te plantea dos reclamos que nos hacen, principalmente: el tema de la unidad y el tema de la renovación de figuras, específicamente acá en Salta”.
“Esta coyuntura podría haber sido favorable electoralmente, pero por mezquindades del Frente de Izquierda obviamente se está dejando pasar una oportunidad”, admitió Tognolini, aunque aclaró que “en las calles estamos juntos, vamos a continuar, y eso no se quiebra”.
El veterinario fue autocrítico sobre la paradoja de la izquierda: “Todavía no está vista como una alternativa de poder, y es lo que nosotros debemos hacer: dejarnos de joder con el tema de algunas disputas internas”.
Consultado sobre el aumento de la violencia social, Tognolini apuntó directamente al presidente: “Es un efecto boomerang del gobierno, de tanto odio que destiló hacia las personas LGBT+ diciendo que los homosexuales son pedófilos, diciendo un montón de cosas irreproducibles”.
El candidato estableció un contraste: “Cuando vos te defendías ante una brutal represión bajo el gobierno de Cristina o Alberto, te mostraban dos imágenes de algunos defendiéndose con piedras contra balas, gases, palos, caballos, y decían ‘violentos’. Ahora ese efecto les está volviendo”.
Sobre la entrega de recursos naturales y la dolarización, Tognolini fue claro: “Tenemos que dejar de ser exportadores de productos primarios solamente para que ingresen divisas. Tenemos que agregar valor, desarrollar la matriz industrial del país. El 60% de la matriz solamente está funcionando cuando tenés más capacidad ya instalada para producir más”.
El candidato cerró con una reflexión sobre el sistema económico: “Lo que está en discusión es el modelo, el sistema que rige en el mundo, que es el sistema capitalista, hoy solamente sobrevivís, pensas en como ganar otro salario y no a disfrutar, a crecer o a poder estudiar o formarse.
Tognolini representa una voz crítica tanto del oficialismo como de la oposición tradicional, planteando una alternativa que, según reconoció, aún debe resolver sus propias contradicciones internas para consolidarse como opción de poder.





