La abogada Nadia Villarroel, especialista en Derecho de Familia, Procesal Civil y Procesal Laboral, confirmó que presentó su candidatura para la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Salta. “Esta es una oportunidad para dejar de quejarme detrás de la televisión y salir a hacer un cambio”, aseguró.

Villarroel explicó que decidió presentarse tras la convocatoria abierta por el Concejo Deliberante a fines de julio, cuando se habilitó la inscripción para los cargos de Defensor del Pueblo y Asesor Letrado. “Cumplo los requisitos para ambos: trabajé diez años en la Cámara de Senadores y hoy litigo en mi estudio jurídico, lo que me permitió conocer tanto la administración pública como la realidad cotidiana de la gente”, precisó.
La abogada destacó que la función del Defensor del Pueblo es fundamental: “Se trata de recibir y canalizar los reclamos de la ciudadanía frente a la Municipalidad, el Ente Regulador de Servicios Públicos y cualquier organismo municipal, descentralizado o centralizado”. Sin embargo, remarcó que este rol debe estar completamente despojado de intereses partidarios.
“Uno de los principales requisitos que fija la ordenanza 14.501 es que no exista orientación política. El Defensor del Pueblo no puede ser un actor partidario: tiene que defender a todas las personas de manera igualitaria”, sostuvo.
En ese sentido, cuestionó la presencia de dirigentes con fuerte trayectoria política entre los postulantes: “La mayoría de los que se inscribieron tienen vínculos partidarios. Yo puedo aportar algo distinto: no vengo desde la política, vengo desde el trabajo técnico, desde escuchar los problemas de la gente y dar soluciones concretas”.
Villarroel relató que en su práctica diaria atiende consultas que la Defensoría debería cubrir con mayor eficacia: “Hay adultos mayores que me piden ayuda para llenar un simple formulario para mantener el subsidio del agua o la luz. No saben usar internet, no tienen familiares que los acompañen, y cuando van a las empresas les dicen que ‘está todo en la página’. Esa es la brecha que hay que saldar: la Defensoría debe ser un lugar accesible, visible y realmente útil para todos”.
También marcó distancia con la actual gestión de la Defensoría: “La página institucional transmite la idea de que trabaja de la mano de la Municipalidad. Eso está bien en algunos aspectos, pero ¿qué pasa cuando el reclamo es contra la Municipalidad? Ahí la gente se siente desprotegida”.
Sobre el proceso de selección, Villarroel detalló: “El listado de postulantes ya se publicó y hay tres días hábiles para presentar impugnaciones, siempre con fundamentos objetivos. Luego la Comisión de la Defensoría del Pueblo del Concejo hará una preselección y recién después pasará al pleno del Concejo Deliberante. Estimamos que en septiembre podría haber una definición”.
Finalmente, la abogada dejó un mensaje claro: El Defensor del Pueblo no puede ser un cargo repartido entre amigos de la política. Debe ser una institución al servicio de la gente, sin importar colores partidarios. Ese es el compromiso que asumo al presentarme”.
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