Publicidad de Encabezado

Mercado San Miguel: Polo Comercial

201

“No puede ser que una mamá con un carrito de bebé o una persona con discapacidad no pueda circular por calle San Martín porque están vendiendo al paso.”

Luego de un altercado entre vendedores ambulantes y puesteros del Mercado San Miguel en los alrededores de calle San Martín se encendió el debate sobre la competencia desleal en el espacio público y el impacto de la crisis económica sobre la venta informal. La administradora del mercado, la abogada María Figallo, brindó precisiones sobre el episodio y aprovechó para informar sobre el avance de las obras de refacción del histórico edificio.
Figallo explicó que el mercado funciona como un polo de atracción para consumidores, lo que genera que vendedores informales se instalen en sus inmediaciones. Calificó esta práctica como una competencia desleal frente a los comerciantes que operan dentro del establecimiento con todas sus obligaciones al día.
Aclaró que si entre esos vendedores ambulantes se encuentran puesteros del propio mercado San Miguel, se arriesgan a recibir sanciones. “Trabajamos de manera conjunta con el área de Espacios Públicos, que ya tiene relevado el sector”, indicó. Si bien reconoció que la situación económica empuja a muchas personas a instalarse donde hay mayor circulación de gente, recordó que los comerciantes del mercado tienen alternativas concretas para continuar vendiendo.
La funcionaria precisó que todos los puesteros que debieron desalojar sus lugares para permitir el avance de la obra recibieron una oferta de relocalización. El anexo del mercado en Pasaje Miramar fue el destino principal de quienes tuvieron que moverse a mediados del año pasado. “Para nosotros es importante que preserven su fuente de ingreso”, subrayó Figallo.
Respecto a si vendedores externos pueden acceder a un puesto en el espacio anexo, Figallo fue clara: en esta etapa de transición la prioridad son quienes ya eran titulares del derecho de uso y explotación dentro del esquema del mercado. “En este momento no hay más cupos”, confirmó, aunque aclaró que el espacio no está colapsado.
La refacción del Mercado San Miguel avanza dentro de los plazos previstos, pese a que enero y febrero lluviosos complicaron los trabajos en la losa. Actualmente las tareas se concentran en las coberturas de la nave que dará sobre las calles Urquiza e Ituzaingó. Figallo destacó que se trata de recursos públicos con plena trazabilidad presupuestaria, lo que garantiza un flujo de fondos estable.
La administradora reveló que la intervención deparó algunas sorpresas: al tratarse de la primera revisión integral en la historia del mercado, se detectaron vicios estructurales y corrosión en hierros que soportaron el incendio, producto de años de falta de mantenimiento. “Nos hemos dado con noticias que no teníamos previstas”, admitió. Eso obligó a ampliar el alcance de la primera etapa, que originalmente estaba circunscripta a la nave sobre Urquiza e Ituzaingó e incorporó también trabajos sobre la entrada de calle Florida.
La obra está planificada en tres etapas. Las intervenciones sobre calle San Martín y los sectores restantes quedan para fases posteriores, cuyo alcance definitivo dependerá también del estado de los materiales que aún están siendo evaluados. “Es gigante, gigante el mercado”, sintetizó Figallo para dar cuenta de la envergadura del proyecto.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *