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Farmacias en pie de guerra: “Esto se decidió en el escritorio de Sturzenegger y se lanzó al país”

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La presidenta de la Cámara de Propietarios de Farmacia de Salta, Susana Carrasco, cuestionó con dureza la desregulación del sector impulsada por el Gobierno nacional y advirtió que la medida no baja precios, pone en riesgo la salud pública y beneficia a los grandes grupos económicos.

La desregulación de la venta de medicamentos que impulsa el Gobierno nacional volvió a instalar la polémica en el sector farmacéutico y la titular de la Cámara de Propietarios de Farmacia de Salta, Susana Carrasco, cuestionó el rumbo de la medida y aseguró que responde a una decisión tomada sin consulta con los actores del sistema de salud.

“Jamás fuimos escuchados” y remarcó que el sector farmacéutico atraviesa una fuerte crisis, con el cierre de numerosos comercios y el traspaso de otros a cadenas con mayor espalda financiera. En ese marco, sostuvo que la desregulación no resuelve ningún problema real y que, en cambio, profundiza la concentración económica.

La dirigente afirmó que la decisión se tomó de manera unilateral, sin diálogo con las cámaras del sector ni con los colegios profesionales, y que los reclamos por una baja de impuestos —Ingresos Brutos, IVA y otras cargas que, según explicó, representan cerca del 40% de los ingresos del sector— quedaron sin respuesta por parte del Gobierno nacional.

Para Carrasco, la medida no apunta a beneficiar a los pequeños comerciantes ni a facilitar el acceso a medicamentos, sino a favorecer a los grandes actores del comercio electrónico. Según su lectura, el esquema termina fortaleciendo a un puñado de grupos económicos, mientras las farmacias de barrio quedan cada vez más expuestas.

La titular de la Cámara insistió, además, en que el precio de los medicamentos es uniforme en todo el país y que el sector farmacéutico no interviene en su fijación, por lo que consideró injusto que se responsabilice a farmacias y droguerías por los valores al público.

Carrasco advirtió sobre las consecuencias sanitarias de habilitar la venta de medicamentos fuera de las farmacias. Explicó que la condición de “venta libre” no significa que un producto pueda comercializarse en cualquier comercio, sino que no requiere receta médica por no contar con cobertura de obra social, aunque conserva actividad farmacológica y, por lo tanto, efectos colaterales.

En ese sentido, remarcó el rol del farmacéutico en la prevención, la orientación al paciente y el control sobre el origen y la conservación de los medicamentos, tareas que —dijo— se pierden si la dispensa se traslada a otros puntos de venta.

Carrasco insistió en que el sector no busca beneficios propios, sino que se reconozca su trabajo y se abra un canal de diálogo real con el Gobierno nacional. “El gobierno no nos está escuchando y hace mucho tiempo”, concluyó, en referencia a los sucesivos reclamos que, según remarcó, no encontraron respuesta oficial.




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