Carlos Cruz, referente de la Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (ASIMM), cuestionó la falta de avance en el Senado de un proyecto que busca un registro de trabajadores de plataformas y cadeterías, mientras describió cómo el sistema de préstamos y rankings de las apps profundiza la precarización de motoqueros y repartidores en Salta.
Con la voz cansada de quien lleva jornadas de trabajo hasta altas horas, Carlos Cruz —titular de ASIMM— dialogó sobre una problemática que golpea de lleno a miles de trabajadores de plataformas: los préstamos que las propias aplicaciones les ofrecen a cadetes y motoqueros para reparar o comprar sus vehículos, y que terminan convirtiéndose en una trampa financiera difícil de saldar.
Consultado sobre si en Salta se repite el fenómeno relevado a nivel nacional por una consultora, que había hablado de créditos de entre 700 y 900 mil pesos, Cruz relativizó los números pero confirmó el fondo del problema. Explicó que las cifras de interés anual rondan el 140%, y remarcó que se trata de un sector atravesado por la informalidad: trabajadores sin recibo de sueldo, sin obra social, sin ART y sin ningún tipo de cobertura.
El dirigente fue categórico al señalar que estas plataformas “nunca pierden”: según detalló, existe un sistema de rankings internos donde solo los conductores mejor posicionados —los que más horas y días trabajan— acceden a los préstamos, y una vez que los tienen, reciben más pedidos para poder pagarlos. Un círculo que, admitió, muchas veces termina en que el trabajador “no gana nada” porque todo va destinado a cubrir la deuda.
Cruz también puso el foco en actores por fuera de las plataformas: un circuito de prestamistas, muchos de nacionalidad colombiana, que ofrecen créditos por día, semana o quincena a los repartidores. A esto se suma otro problema estructural: buena parte de los trabajadores no son titulares de sus propias cuentas dentro de las apps, sino que las alquilan, lo que los deja desprotegidos ante accidentes, como ocurrió con un compañero que sufrió un siniestro en zona sur y no pudo cobrar el seguro por no ser el titular de la cuenta.
El tramo más filoso de la entrevista llegó cuando Cruz repasó la historia de la iniciativa que impulsa ASIMM desde hace cinco años: un proyecto de ley para relevar y registrar a los trabajadores de cadetería, mensajería y plataformas como Rappi, Uber o PedidoYa, sin que esto implique una afiliación sindical obligatoria. El proyecto ya cuenta con tres medias sanciones en Diputados —la última, aprobada casi por unanimidad— pero permanece estancado en el Senado.
Con tono crítico hacia la dirigencia política, Cruz lanzó la frase más contundente de la charla: “Sabemos que el Senado es una escribanía del gobierno de turno, eso lo sabemos, pero también tiene que ser una escribanía de los trabajadores.”
El sindicalista cuestionó además a sectores del propio peronismo que, según dijo, “se olvidan de los trabajadores”, y recordó que cámaras empresariales y de mensajería presionaron en su momento para frenar la iniciativa. “Aquí tenemos trabajadores de primera y trabajadores de segunda, y a veces terceros, de cuarta”, sintetizó.
Cruz cerró con una reflexión sobre el rol de los repartidores durante la pandemia, cuando fueron considerados trabajadores esenciales pero, según remarcó, muchos quedaron con secuelas de salud sin ningún tipo de reconocimiento posterior. Pidió además mayor capacitación vial para motociclistas, en un contexto donde las estadísticas provinciales indican que el 78% de los siniestros de tránsito involucran motos.
Al finalizar, el dirigente de ASIMM dejó un mensaje a sus compañeros: usar casco, respetar los espacios de estacionamiento habilitados y seguir “trabajando para salir adelante” en medio del difícil contexto económico.





