Si bien el exvocero aseguró que renunció por “los ataques” de los medios, pero en realidad lo removieron por la parálisis de la gestión y el avance de la Justicia, los hermanos Milei.
Karina y Javier Mlei decidieron soltarle la mano a su exvocero ya que Manuel Adorni mintió hasta el final. Adorni está acorralado por las denuncias de enriquecimiento ilícito aunque aduce que presentaba su renuncia y daba un paso al costado para “proteger a su familia” de los “ataques mediáticos”. Lo cierto es que lo echaron porque su situación política y judicial era insostenible.
El avance de la investigación en Comodoro Py por su inconsistente crecimiento patrimonial y la creciente presión en el Congreso para expulsarlo sentenciaron su bochornoso desenlace. “Acompañamos tu decisión” y “sabemos de tu integridad” fue la despedida pública que le dedicó Karina Milei.
La decisión tardó tres meses y medio de tal manera que el oficialismo perdió la agenda pública y la discusión quedó absorbida por las nuevas propiedades del funcionario, sus viajes de lujo al exterior y los gastos exorbitantes que no sintonizan con sus declaraciones juradas.
Como reemplazante aparece Diego Santilli. El ministro del Interior, si bien tiene buen vínculo con el asesor presidencial, no responde a ninguna de las dos facciones libertarias. Estará secundado por el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, un hombre que llegó de la mano de Adorni y hoy gana influencia.
El funcionario se escudó en su familia y culpó a los medios de comunicación por su salida lo terminó afectando más los “escraches” en la calle el ahora ex jefe de Gabinete asegura que, en medio de tanto cansancio, “está contento” con “la decisión que tomó”.
Resta saber ahora cuál será su destino: si mantiene su cargo como director de YPF, si es premiado con algún puesto diplomático o si, simplemente, regresa al sector privado. La única certeza es que su etapa en la Casa Rosada llegó, con más pena que gloria, a su fin.





