No es un festejo: el 1° de mayo es un grito contra la pérdida de derechos y el desguace de la clase media.
En la antesala del Día del Trabajador, Fabián Guerrero, secretario general del Sindicato de Pasteleros y referente de la CGT Regional Salta, lanzó un fuerte llamado a la unidad del movimiento obrero y cuestionó con dureza el rumbo económico y laboral del país.
“El primero de mayo no es un día de descanso ni de festejo, es un día de lucha”, remarcó, al tiempo que advirtió sobre un escenario de creciente conflictividad social. Para el dirigente, las políticas actuales implican una pérdida sostenida de derechos laborales y un deterioro del entramado productivo nacional.
Guerrero apuntó contra la apertura de importaciones y sus consecuencias en la industria local. “Cuando se destruye la producción nacional, se cierran empresas grandes y chicas. Esto termina afectando directamente al empleo”, sostuvo, en referencia a recientes anuncios empresariales que impactan en cientos de trabajadores.
En ese marco, también criticó la reforma laboral impulsada a nivel nacional, a la que calificó como “maliciosa” por facilitar despidos y precarizar condiciones de trabajo. “Esto no es un ajuste, es un desguace de la clase media argentina”, afirmó.
El dirigente sindical puso el foco en la pérdida del poder adquisitivo y la creciente desigualdad. Señaló que, mientras el costo de vida aumenta de forma sostenida, los salarios quedan rezagados. “La realidad es que el salario promedio no alcanza ni a cubrir la mitad de lo que necesita una familia para no ser pobre”, advirtió.
Frente a este panorama, Guerrero insistió en que la respuesta debe ser colectiva. “La salida es la unidad, pero una unidad real, con participación activa de los trabajadores”, expresó. En ese sentido, convocó a una mayor involucración en la vida sindical, desde asambleas hasta procesos electorales internos.
Además, remarcó que el rol de los sindicatos no se limita a la representación gremial, sino que incluye servicios esenciales como salud, capacitación y contención social. “Necesitamos que los trabajadores sean parte, que se involucren, porque ahí es donde se construyen los cambios”, explicó.
Finalmente, confirmó que la CGT Regional Salta realizará su acto central el 1° de mayo en la Plaza Primero de Mayo, en el barrio San José. La convocatoria, según indicó, busca no solo homenajear a los trabajadores, sino también “reafirmar la lucha social en un contexto complejo”.
“Más que nunca necesitamos una unidad estratégica y de base”, concluyó Guerrero, dejando en claro que, para el movimiento obrero, el desafío no es solo resistir, sino reorganizarse frente a un nuevo escenario político y económico.





