“Si no visualizás esto y no tomás decisiones, terminamos repitiendo las tragedias”, Raúl Córdoba, exigió la renuncia del intendente de La Merced.
Raúl Córdoba, ex concejal y padre de una víctima de tránsito además de referente de Estrellas Amarillas en Salta cuestionó la política de seguridad vial del Estado y alertó que la ignorancia de la ley de tolerancia cero al alcohol sigue costando vidas jóvenes.
El domingo, sobre la Avenida Paraguay de la ciudad de Salta, allí donde hace dos años cinco jóvenes perdieron la vida por la decisión de un conductor ebrio, se pintaron estrellas amarillas con los nombres de cada una de las víctimas. La actividad, organizada por la fundación Estrellas Amarillas, reunió a familiares, vecinos y militantes de la seguridad vial desde las nueve de la mañana hasta el mediodía.
“No es fácil para la familia exponer los nombres de sus hijos de esta manera”, reconoció Raúl Córdoba, “Pero lo hacen porque entienden que son hechos evitables y quieren que no vuelva a suceder”. El lema que guia la iniciativa es contundente: No sumes una estrellita amarilla más al cielo.
Este lunes comienza el juicio contra el conductor imputado por el homicidio culposo de los cinco jóvenes, ocurrido el 17 de marzo de 2024. Córdoba advirtió sobre la posibilidad de un juicio abreviado, mecanismo que ya fue utilizado en otro caso vinculado al mismo sitio. “El tipo fue condenado por estupefacientes y lesiones culposas, hicieron una sumatoria, se levantaron todos y se fue a casa. Eso no puede volver a pasar”, afirmó.
Córdoba fue explícito: el intendente de La Merced debe renunciar. El funcionario es propietario de la camioneta 4×4 que manejó el imputado la noche del accidente, lo que lo convierte en responsable civil del hecho. Además, el conductor no poseía licencia de conducir al momento del siniestro, agravante que, según el ex concejal, suma una doble responsabilidad al intendente.
“Una persona pública, en una democracia seria, no puede estar en ese proceso. Si no visualizás eso y no tomás decisiones al respecto, terminamos repitiendo la tragedia de la Paraguay”, sentenció.
Desde 2013, la ciudad y la provincia tienen tolerancia cero al alcohol en sangre para conductores. Sin embargo, Córdoba constató que la nueva generación desconoce el contenido real de esa ley. “Saben que existe, pero creen que la primera vez que te detectan podés ir voluntariamente a pagar y no te retienen la licencia. Eso es desconocimiento puro”.
Puntualizó que la norma establece inhabilitación inmediata desde el primer control positivo, con retención de licencia de entre seis meses y dos años según el nivel de alcohol, y cancelación definitiva para reincidentes. El problema, según él, no es la ley sino la ausencia de formación: “¿Cuál fue la última campaña de seguridad vial que viste? Ninguna. Eso es lo que falta”.
Córdoba reivindicó los controladores fijos de velocidad instalados en Avenida Bolivia, Tabella y Kennedy, por los que fue duramente criticado cuando los votó en solitario en el Concejo Deliberante. “Fui el único de los 20 concejales que votó a favor. Decía que con el tiempo daría resultados, y los dió: los choques en cadena en esas arterias desaparecieron”.
En cambio, criticó la decisión municipal de extender la vigencia de la licencia de conducir de cinco a ocho años. “En ocho años una persona puede cambiar radicalmente: problemas de salud, de trabajo, emocionales. ¿Cómo evaluamos eso si no renovamos?”, cuestionó. Y demandó que quienes superen un gramo de alcohol en sangre sean retenidos en la alcaldía al menos veinticuatro horas: “Ya bajamos los brazos, antes pedíamos setenta y dos. Pero al menos veinticuatro, para que el escarmiento sirva”.
Los cinco jóvenes que murieron en la Avenida Paraguay tenían entre 25 y 30 años. Sus nombres, ahora pintados en el asfalto, siguen interpelando a quienes pasan sin frenar.






