“Somos el octavo país en extensión, muy rico, pero peligrosamente despoblado.
En el marco del Día del Niño por Nacer, que se conmemora cada 25 de marzo, Favio Zerpa, activista pro vida y referente del movimiento en Salta, con, argumentos religiosos y una mirada crítica sobre la cultura contemporánea, Zerpa encendió el debate sobre la caída de la natalidad en Argentina y convocó a una marcha para el sábado 28 de marzo.
Zerpa advirtió que Argentina enfrenta lo que denominó “invierno demográfico”: en menos de diez años, la natalidad cayó un 40%, cifra que ya impacta en la matrícula de jardines de infantes que están cerrando en todo el país. “Somos el octavo país en extensión, muy rico en el agro, en lo animal, en la minería, pero peligrosamente despoblado”, señaló, y trazó una comparación que busca sacudir conciencias: la región de Salta, Tucumán y Jujuy tiene menos de 4 millones de habitantes, mientras Japón —con una superficie similar— alberga 120 millones.
Para el activista, el problema tiene consecuencias concretas y urgentes: el financiamiento futuro de las jubilaciones, la producción nacional y la soberanía territorial dependen de una población que crece. “Gobernar es poblar“, citó el histórico principio, y reclamó políticas públicas que incentiven el nacimiento y protejan a la mujer embarazada en situación de vulnerabilidad.
“No hay políticas públicas que fomenten el nacimiento de los niños ni que contengan a la mujer embarazada. El aborto se presenta como solución, pero es una falta de planificación a 20 o 50 años.”
Zerpa apuntó a lo que llamó una “ingeniería social” que reconfiguró la percepción del hijo como un estorbo para el desarrollo personal y profesional. Señaló que películas, medios y discursos dominantes instalaron que la realización individual pasa por la carrera y no por la familia: “Vos les preguntás a los jóvenes universitarios y tener hijos ahora es la excepción”.
Consultado sobre el fenómeno de reemplazar hijos por mascotas —en alusión directa al vínculo del presidente Milei con sus perros—, Zerpa fue directo: “Nos han cambiado los valores y la percepción de la vida. Somos la única especie que, por nuestra racionalidad, podemos ir en contra del instinto de supervivencia de la propia especie.”
“Cincuenta años atrás una familia tenía 8 o 10 hijos porque sabía que la razón de vivir era dejar una semillita de la propia especie. Hoy estamos matando a los hijos concebidos y no planeando tener hijos.”
La convocatoria tiene alcance nacional: 18 ciudades en 18 provincias marcharán en simultáneo. En Salta, la concentración será el sábado 28 de marzo a las 16.30 frente al Cabildo. El recorrido seguirá por calle Subiría hasta Leguizamón, con un alto frente a la Legislatura, y culminará en el Hospital Materno Infantil, donde se realizarán dos discursos. “La invitación es a toda la familia para que participemos y ayudemos a nuestros hijos a valorar la vida desde el comienzo”, cerró Zerpa.






