El médico de cabecera Alejandro Ciotta denunció que PAMI le quitó casi todos sus pacientes por haber reclamado, y advirtió que “no estamos ante un gobierno de características normales, sino ante un gobierno que está atropellando de una manera brutal todos los derechos de los trabajadores y, en realidad, de todas las personas”.
El conflicto entre PAMI y sus médicos de cabecera sigue sin solución. Las renuncias de prestadores y las denuncias por la atención a los jubilados se suman a la medida de fuerza de la semana pasada. En diálogo con Hora 7 Radial, el médico salteño Alejandro Ciotta resumió la situación y apuntó contra el Gobierno nacional.
Cómo empezó el conflicto
Según explicó, todo comenzó en abril, cuando el organismo redujo a la mitad el salario de los médicos de cabecera. “A cualquiera que le reduzcan a la mitad sus ingresos, lógicamente va a motivar un reclamo”, sostuvo.
Para el profesional, la respuesta a las protestas fue “un castigo y una persecución”. Contó que a los médicos que se manifestaron en Córdoba, Capital Federal, Rosario, Mendoza y Salta les quitaron casi la totalidad de sus pacientes.
Los directivos de PAMI, agregó, se niegan además a restituir a los afiliados al padrón de su médico. Esto aplica a su caso y al de otros colegas del país. A los pacientes que lo piden les responden con excusas que Ciotta calificó de falsas: que no es prestador de PAMI, que su cupo está completo o que está bloqueado.
Restituciones y “una cosa increíble”
Según relató, solo hubo unas pocas excepciones, unos cinco casos. Dos pacientes fueron restituidos tras su insistencia, y uno de ellos tras salir en los medios. Eso, para el médico, “deja al descubierto la mentira” de las excusas.
En otros dos casos pidieron a los pacientes una nota de autorización del propio Ciotta. “La misma gente que me quita a los pacientes me pide a mí una autorización para que me los devuelvan”, ironizó. Al recibir la nota, los restituyeron, pero ni siquiera se la sellaron al afiliado, como se hace habitualmente en un organismo público.
Ciotta definió el mecanismo como “un sistema perverso que apela al cansancio de la gente, al cansancio del trabajador”, para que dejen de insistir y de exigir condiciones dignas de trabajo.
Sobrefacturación: “es por lo menos raro”
El médico recordó que una de las excusas para el recorte fue la detección de casos de sobrefacturación. Remarcó que PAMI nunca informó qué lugares sobrefacturaban ni qué medidas tomó, pese a contar con un sistema digitalizado y con auditorías.
“Si me están castigando a mí, que no soy el que sobrefactura, y a esos otros no se los toca con ninguna medida, es por lo menos raro”, planteó. Dijo estar de acuerdo con sancionar a quienes cometan irregularidades, pero pidió que las medidas apunten a los responsables.
“Una muestra” de lo que pasa en el país
Ciotta sostuvo que la solución depende de la voluntad política, hoy ausente. Afirmó que este gobierno “siempre ha considerado al jubilado como una carga” y que por eso no invierte esfuerzos ni recursos en su atención. Habló de un “vaciamiento” de PAMI.
Para el médico, lo que ocurre en el organismo es una muestra de un cuadro más amplio. Mencionó el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario y de la ley de emergencia en discapacidad, y lo que está pasando con la ley de tierras. “Estamos ante un gobierno profundamente enemigo del pueblo, que ataca a cada sector de la población”, afirmó.
Aclaró que desde abril nunca pretendió circunscribir el reclamo al PAMI, sino alertar a la población. “Hay que ponerle un freno, y para eso hay que concientizar a la gente”, cerró.






