“Es un intento de vaciamiento”: denuncian que el Gobierno no designa a representantes docentes electos hace más de un año.
Brígida Laureano, apoderada de la lista Naranja – Derechos Docentes, acusó al Ejecutivo provincial de actuar “al margen de las leyes y las normativas” al demorar la incorporación de dos representantes electas a la Junta Calificadora de Méritos y Disciplina, en lo que calificó como “un ninguneo permanente hacia la docencia”.
Una situación administrativa mantiene en vilo a un sector de la docencia salteña. Desde hace casi un año, la Junta, no incorpora a dos representantes electas por voto directo. El organismo resulta clave para cualquier docente, ya que administra los legajos, los órdenes de mérito y los concursos que definen el ingreso y la carrera en el sistema educativo.
Una vacante sin cubrir desde 2024
Laureano explicó que la vacante se originó por la jubilación de una profesora que integraba la Junta, ocurrida en noviembre del año pasado. Según indicó, la designación de la reemplazante —la profesora Liliana Olarte— debía haberse concretado de inmediato, pero el Gobierno postergó la decisión durante más de doce meses.
El argumento oficial y la respuesta docente
Desde el Gobierno provincial se argumentó que incorporar a las representantes implicaría “duplicar el gasto”, ya que deberían cobrar tanto por su función docente como por su cargo en la Junta. La entrevistada rechazó ese planteo: sostuvo que se trata de cargos electos por el voto directo de la docencia y que el gasto correspondiente ya estaba presupuestado. “No es una duplicación de salario, es cumplir con la voluntad de los docentes que fueron elegidos como corresponde”, remarcó.
Elecciones vencidas y nuevo llamado pendiente
El mandato actual de la Junta, surgido de las elecciones de 2022, vence en diciembre de este año. La normativa establece que el llamado a nuevos comicios debe realizarse con cuatro meses de anticipación, plazo que, según Laureano, ya se encuentra vencido sin que el Gobierno haya convocado formalmente. La docente vinculó ambas demoras —la de las designaciones pendientes y la del llamado a elecciones— con una misma estrategia: “Creo que esto fue ralentizar la designación, justamente para llamar a las próximas elecciones.”






