“No estamos ante un debate de una reforma donde uno puede discutir. Esta es una especie de golpe de Estado contra el derecho laboral argentino y contra la clase obrera“, advirtió Claudio del Pla.
El ex diputado provincial por el Partido Obrero, Claudio del Pla, denunció que bajo el pretexto de modernización se esconde un retroceso de “100 años” en los derechos de los trabajadores. “Cuando hablamos de esclavismo no exageramos un poquito”, afirmó el dirigente, citando el caso del empresario Rappalini, presidente de la Unión Industrial Argentina, quien tras la muerte de un obrero triturado en su fábrica de cerámica Alberdi exigió que la producción continuara. “Estos son los patrones que quieren una ley todavía más flexible, un látigo más grande“, sentenció.
Del Pla cuestionó la velocidad con la que se pretende aprobar una ley de 190 artículos que modifica todas las normas laborales, deroga estatutos como el del periodista y elimina derechos fundamentales. “La quieren tratar en una semana, dos semanas. Aquí no estamos frente a un debate”, alertó.
Respecto al rol del gobernador Gustavo Sáenz, Del Pla rechazó la idea de que actúe bajo extorsión: “Sáenz no está ahí por ser extorsionado. Eso sería embellecer la conducta del gobernador”. Explicó que los gobernadores apoyan la reforma porque buscan convenios regionalizados que permitan pagar salarios por debajo de los nacionales.“Ese es uno de los temas de esta ley: que desaparezcan los convenios colectivos nacionales como un piso de derechos.
El dirigente del Partido Obrero desmontó los argumentos oficiales punto por punto. Señaló que la ley deroga la normativa de teletrabajo de apenas tres años de antigüedad y excluye explícitamente a los trabajadores de plataformas digitales. “Para lo que es la forma más moderna de trabajo, en lugar de establecer una legislación laboral, establece que no hay derecho laboral para ellos”, denunció.
Sobre la promesa de blanqueo laboral, fue categórico: “Si este mismo Estado, hoy que existe una legislación laboral, no impide que el 53% de los salteños estén trabajando en negro, ¿por qué con esta nueva legislación va a hacer que todo el mundo esté encuadrado? Es absolutamente falso”.
Del Pla recordó que en la década del 90 una reforma similar terminó con más gente precarizada y el 25% de desocupación. “Ya la vimos esta película”, advirtió.
Entre los aspectos más graves de la reforma, el ex diputado destacó que los despidos serán más baratos y se pagarán con fondos provenientes de los propios aportes jubilatorios de los trabajadores. “El patrón deja de aportar un 3% a los fondos de la futura jubilación, lo cual va a desfinanciar la ANSES, y con ese fondo se van a pagar las indemnizaciones”, explicó.
La ley también habilita jornadas laborales de hasta 12 horas sin pago de horas extras, establece salarios asociados a la productividad que intensificarán los ritmos de trabajo y multiplicarán los accidentes laborales.
“El problema de Argentina no es el costo laboral. Los obreros argentinos son extremadamente baratos, baratísimos, regalados. El problema es que la economía no funciona”, sentenció Del Pla, señalando que el gobierno destruyó 300.000 puestos de trabajo desde que asumió.
De cara a la movilización del jueves, Del Pla llamó a una respuesta contundente: “No vas a frenar esto simplemente con una movilización. Necesitamos un plan de lucha verdadero que termine en paro general”. Citó como ejemplo la huelga general en Portugal, donde tres millones de personas salieron a las calles contra una reforma similar.
“Tenemos que discutir este problema en los lugares de trabajo. Hay que enfrentar esto y se puede enfrentar”, convocó el dirigente, crítico también de las direcciones sindicales que “en lugar de rechazar de plano este paquete, se han puesto a negociar”.





