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Se gastan millones en Armas y no en Aulas

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“Para la compra de armamento se gastan miles de millones de euros y de dólares, pero no hay para las aulas, no hay para los docentes, no hay para los trabajadores, no hay para construir vivienda”.

El licenciado en Relaciones Internacionales Oscar Oñativia analizó en Hora 7 Radial la ola de protestas que sacude a Francia y se extiende por Europa, y advirtió que “no se puede mantener un Estado basado en la violencia y en el terror permanente”.

La situación en Francia, con toque de queda en plena democracia, tiene una explicación que va más allá de una protesta estudiantil. Así lo planteó Oscar Oñativia, el conflicto comenzó con la movilización de los alumnos, pero se alimentó de un malestar que venía creciendo: el de la gente que no llega a fin de mes por el aumento del costo de vida.

“Una promesa de futuro que no llega”

Para Oñativia, detrás de las protestas hay “demandas sociales” de estudiantes, profesores y trabajadores que ven frustrada “una promesa de futuro que no llega”. Señaló que el fenómeno no se limita a Francia, en Italia y Alemania hay marchas contra el rearme, con un reclamo que resumió así: “menos armas y más educación”. En Alemania, agregó, hubo movilizaciones contra la vuelta del servicio militar obligatorio, en medio de la guerra en Ucrania, “a las puertas de la OTAN”.

La respuesta del Estado: violencia

Oñativia cuestionó que la respuesta oficial sea la represión. “¿Hasta qué punto se puede mantener un Estado basado en la violencia?”, se preguntó, y citó el texto sobre la violencia de Hannah Arendt. Sostuvo que el toque de queda despierta el recuerdo del Mayo francés y que, históricamente, las demandas de ese país han transformado la sociedad, desde las revoluciones de 1848.

A su entender, desde los años 60 las élites que gobiernan los países acordaron “ajustar en materia de derechos sociales, en materia de educación”, y comenzó “una política de deseducación”. Y subrayó que no es un problema de recursos: “No es una cuestión de dinero”.

Migrantes como chivo expiatorio

Consultado sobre el discurso que culpa a los inmigrantes, el entrevistado fue categórico. Dijo que ante la movilización se empieza a criminalizar a los sectores más vulnerables, con el apoyo de los medios: “Son los inmigrantes, son los musulmanes”. Sostuvo que la derecha avanza con discursos de odio, que “se prenden en las redes”, y con la idea de “pensar al otro como enemigo”, con el fin de “romper las solidaridades, las ideas de clase o las identidades populares”. Según él, esa derecha gana “frente a la deshumanización del otro”.




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