En medio de la renuncia del titular de la Secretaría de Discapacidad por un faltante de 150 mil millones de pesos, el referente de padres TEA Luis González advirtió sobre el desfinanciamiento del sector: “Vamos a caer en esto: familias con discapacidad rica y familias con discapacidad pobre.”
Con la renuncia de Alejandro Vilches al frente de la Secretaría de Discapacidad todavía fresca, Luis González, referente de los padres de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), describió un escenario que calificó de “totalmente preocupante” para el colectivo de personas con discapacidad en todo el país.
Una renuncia que no fue “por motivos personales”
González fue categórico al descartar la versión oficial sobre la salida de Vilches. Según explicó, la dimisión se produjo tras una auditoría que reveló un faltante de entre 150 mil millones de pesos en la Agencia Nacional de Discapacidad, y no por la coyuntura de movilizaciones y debate presupuestario como se especuló inicialmente.
El entrevistado también vinculó el caso con la denuncia contra Diego Spagnuolo (mencionado como “Españolo” en la conversación), señalado por presuntas coimas del 3% —unos 4.500 millones de pesos— que salpicarían a la hermana del presidente, Karina Milei. A ese cuadro sumó las irregularidades detectadas en la droguería Suizo Argentina, acusada de vender medicamentos a sobreprecio.
Tres recortes que preocupan al sector
González enumeró los puntos más críticos del proyecto de Presupuesto 2027:
- Pensiones no contributivas por invalidez laboral: el cambio obligaría a acreditar la imposibilidad de trabajar, lo que resulta incompatible con las políticas de inserción laboral y escolar que reclama el propio colectivo, y dejaría afuera a las infancias.
- Desaparición del nomenclador único: actualmente garantiza que todas las prepagas y obras sociales —desde las más caras hasta PAMI o Incluir Salud— paguen lo mismo por una misma prestación. Sin ese piso, según graficó con el ejemplo del transporte, “las familias se van a tener que hacer cargo del resto”.
- Fin de la Ley de Emergencia en Discapacidad: para González es “el punto más grave”, ya que sin su marco de protección “no vamos a saber si van a poder ser incluidos el año que viene” los chicos con TEA en las escuelas.
La cadena de pagos, sin resolver
El referente también apuntó contra el atraso crónico en los pagos a los prestadores del programa Incluir Salud, que —dijo— acumula demoras de entre 60 y 120 días. “Eso a nosotros nos acongoja mucho el corazón”, expresó, al remarcar que muchos centros terapéuticos debieron tomar préstamos para sostener el pago de sueldos a sus empleados, mientras destacó como excepción que el Gobierno de Salta se hizo cargo de la medicación crítica del sector.
“Sos cuca, sos zurdo”: el estigma de reclamar
Uno de los tramos más duros de la entrevista fue cuando González describió el clima de estigmatización hacia quienes reclaman por sus derechos: sostuvo que desde ciertos sectores se instaló la idea de que cualquier persona que reclama “es porque es cuca”, más allá de su filiación política. En ese marco fue cuando lanzó la frase que sintetiza su diagnóstico sobre la indiferencia social: que a muchos “te va a empezar a importar la discapacidad cuando te toca”.
Legisladores salteños, con un límite
Consultado sobre el rol de los representantes salteños, González destacó gestiones del senador Pablo Outes y de Flavia Royón, y remarcó que el propio gobernador Gustavo Sáenz —pese a acompañar al gobierno nacional en otros temas— fijó una postura de no acompañamiento en lo que respecta a discapacidad, en sintonía con otros mandatarios provinciales.






