Publicidad de Encabezado

“O somos protagonistas o nos van a ignorar

36

El director de Adultos Mayores planteó que en la vejez: “Vamos a estar en un lugar periférico o vamos a ser protagonistas.” Habló de longevidad, talleres de jubilación y la oferta de la Universidad de la Tercera Edad.

En el marco del Día de la Ancianidad, el director de Adultos Mayores, Jorge O’Brien, habló sobre la situación de las personas mayores y el lugar que ocupan —o deberían ocupar— en la sociedad. El funcionario fue contundente al advertir que la longevidad, un fenómeno que crece en toda América Latina y el Caribe, exige una definición política: si la vejez será relegada a un rol secundario o si, por el contrario, se la reconocerá como protagonista.

“Es el momento tuyo”

O’Brien remarcó que llegar a ser adulto mayor no implica dejar de hacer cosas, sino ingresar en una nueva etapa con otras expectativas y otras formas de relacionarse. Sostuvo que después de años de crianza y trabajo, llega el momento de retomar los sueños postergados, y que la sociedad debe acompañar ese entusiasmo con buen trato y respeto.

Talleres para “reacomodar el bocho”

El momento de la jubilación, O’Brien explicó que se trata de una etapa que puede generar vacío, porque buena parte de la identidad y la pertenencia de una persona está apoyada en el trabajo, los vínculos laborales y la rutina diaria. Por eso, desde la dirección que conduce se dictan talleres específicos sobre jubilación, pensados para acompañar esa reorganización personal.

El director detalló la oferta con la que cuenta la gestión: una Universidad de la Tercera Edad con cuatro mil alumnos, 120 centros de jubilados y actividades permanentes en plazas, calles y piletas climatizadas. Según remarcó, la propuesta no se limita al turismo recreativo, sino que apunta a sostener personas activas, creativas y productivas, socializadas y no aisladas, como clave para “vivir más y mejor“.

Idiomas, tecnología y presente

Entre las propuestas de la Universidad de la Tercera Edad, O’Brien mencionó talleres de pintura en tela, yoga, tai chi chuan, computación, manejo de celulares e idiomas —inglés, francés, italiano y portugués— en distintos niveles. Contó, con humor, que en las clases de francés los alumnos aprenden canciones para incorporar vocabulario, y describió el clima de las jornadas como un verdadero “jolgorio” cuando se anuncian nuevas comisiones o salidas, como las peregrinaciones a la Iglesia San Alfonso.

Sobre los secretos para envejecer mejor, el funcionario sumó la alimentación saludable, la actividad física y el trabajo sobre la mente, con especial énfasis en evitar el estrés permanente aprendiendo a vivir el presente. Remarcó además que la vejez no implica pérdida de funciones sino una revalorización del conocimiento, la sabiduría y la experiencia acumulada, aunque bromeó que hay límites: “jugar al rugby a los 80 no te lo recomiendo”.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *