Publicidad de Encabezado

PJ: La Intervención hecha a medida

143

Rodrigo Escribas denuncia que la intervención judicial al Partido Justicialista fue diseñada para que solo el oficialismo provincial pueda presentar lista.

“Solamente un gobernador que tenga la plata y la estructura de todos los intendentes de todo el interior puede presentar una lista en estas condiciones.” La irrupción de una jueza federal en la conducción del Partido Justicialista nacional generó alarma en la militancia peronista de Salta. Rodrigo Escribas, dirigente del PJ salteño, calificó el fallo de “sorpresivo”: ya existía un cronograma electoral fijado para el 26 de octubre, avalado por la propia intervención partidaria encabezada por Pablo Kossiner, y el Congreso Nacional del PJ estaba a punto de ratificarlo. La justicia, sin embargo, se adelantó.
Para Escribas, la coincidencia de tiempos no es casual. El dirigente recordó que Luis Barrionuevo —histórico operador sindical con peso en la estructura nacional del partido— había reclamado públicamente la intervención al PJ apenas horas antes de que se conociera el fallo judicial. “Si tiene cuatro patas, rabo y ladra, es claramente es un perro”, graficó Escribas al ser consultado sobre una posible coordinación entre el gobernador de Salta y el gobierno de Javier Milei.
El cronograma impuesto por la intervención judicial fija la afiliación hasta el 3 de junio, la presentación de listas para el 7 de julio y la elección interna para el 2 de agosto. Escribas advirtió que estos tiempos dejan afuera a “miles y miles” de militantes que venían planificando armar listas competitivas.
La situación se agrava por el estado del padrón: según el dirigente, en él figuran más de cinco mil personas mayores de 95 años que nunca fueron depuradas, mientras que los afiliados menores de 30 años —la Juventud Peronista, con su propia conducción— no llegan a seiscientas personas. “Los jóvenes tampoco van a poder participar de esta elección”, señaló Escribas, para quien los plazos son, en suma, “irracionales”.
Más allá de los plazos, Escribas identificó otro obstáculo estructural: la carta orgánica vigente exige que cualquier lista presente candidatos en la totalidad de los municipios y departamentos de la provincia. Eso implica reunir cerca de mil congresales y consejeros entre el PJ y la Juventud. Una arquitectura electoral que, a su juicio, solo puede satisfacer quien cuenta con el aparato de los intendentes del interior provincial.
El dirigente aseguró que desde hace años sectores internos reclaman modificar ese artículo para ampliar la participación, pero “nunca hubo intención de cambiarlo”. La conclusión es directa: el sistema fue preservado deliberadamente para garantizar la hegemonía de quien controla la maquinaria estatal.
Pese al panorama adverso, Escribas subrayó que su espacio político —que viene recuperando escuelas de formación política, militancia territorial y recientemente lanzó la rama femenina “Muchachas Peronistas”— no bajará los brazos. Consideró que el peronismo tiene una deuda con la sociedad: no basta con renovar caras o edades, sino que hace falta “un cambio en el chip de la militancia”.
En esa línea, descartó como referentes del PJ a quienes “votan en contra de la justicia social o venden su soberanía”, sin importar la generación a la que pertenezcan, y apuntó explícitamente a Pablo Outes y Yolanda Vega. El horizonte que marca Escribas es el 2027: “Hay que reconfigurar el partido para poder disputar con convicciones y principios”.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *