El máximo tribunal de ese país tiene una causa contra la Argentina por la expropiación de la petrolera YPF en 2012, una contienda judicial que ya lleva seis años y en la que el país podría perder hasta USD 3.000 millones.
El juicio lo lleva adelante Burford Capital, un gestor de litigios global al que suele llamarse “fondo buitre”, porque compra juicios y acciona contra países. La demanda se origina con ex accionistas minoritarios de la petrolera, además de Repsol, quienes aseguran que fueron perjudicados con la expropiación.
“La Corte tiene tres alternativas. La primera es rechazar el caso. En ese escenario vuelve a tribunales inferiores y todo comienza otra vez. La segunda es aceptarlo y todo sigue su curso en la Corte, con audiencias, escritos y demás. Rara vez ocurre esto: el Tribunal admite entre 100 y 150 casos de 7.000 que recibe cada año. La última alternativa, la más probable.
Si se rechaza el pedido de Argentina, el fallo de primera instancia de Loretta Preska, la jueza del Distrito Sur de Nueva York que reemplazó a Thomas Griesa luego de su muerte, queda firme y comenzaría una serie de nuevas presentaciones e idas y vueltas judiciales. “En ese caso, Argentina e YPF estarían bastante mal paradas porque esa jueza, y una cámara de segunda instancia, ya fallaron en contra de la Argentina. Si es así, va a quedar un largo camino aún para saber si hay que pagar entre USD 1.000 y USD 3.000 millones y cómo será el proceso”, detalla Maril.





