Empresarios y el sindicato de la construcción en Argentina esperan al menos 40.000 despidos en los próximos meses en el sector, debido a la parálisis que sufrirían muchas obras de infraestructura por la crisis económica que azota al país.
Las empresas de construcción no logran conseguir el financiamiento necesario para avanzar con obras de infraestructura pactadas con el gobierno de Mauricio Macri y “Los bancos se están retirando de financiar a las empresas de obras públicas. Creo que es por la preocupación del ajuste fiscal que llega a la obra pública”, dijo Gustavo Weiss, presidente de la Cámara de la Construcción, que agrupa a empresas como las gigantes Techint y Roggio.
“Es posible que haya 40.000 despidos o incluso más por el parate de la obra pública”, agregó Weiss.
Desde la Secretaria de Trabajo de la Nación “Estamos siguiendo de cerca la situación del empleo y los salarios en la construcción y trabajando en conjunto periódicamente con los representantes del sector”, dijo el portavoz y “Habrá que ver en los próximos meses cómo evoluciona todo el tema del crédito y cómo evoluciona a partir del nuevo tipo de cambio el nuevo costo en la construcción”, agregó.
El acuerdo con el FMI implica, entre otras cosas, un ajuste en el gasto público en obras de infraestructura, según los compromisos firmados en junio.
Y para empeorar las cosas, una resonante investigación sobre sobornos de empresas constructoras a funcionarios de la anterior gestión, que estalló en agosto, puso bajo la lupa a muchas de ellas y generó mayor cautela en los bancos.





