La ola de manifestaciones tras la muerte del joven Nahel, a manos de un Policía el martes 27 de junio en Nanterres, no cesa, este sábado fue la quinta noche de disturbios dejando 719 personas que fueron detenidas y se registró un ataque a la residencia del alcalde L’Haÿ-les-Roses, Vincent Jeanbrun, quien denunció “intento de homicidio” contra su familia.
El ministro de interior, Gérald Darmanin, dice que la violencia ha disminuido, pero el gobierno destinó 45.000 oficiales para responder al levantamiento social en las calles de diferentes ciudades. A los 719 detenidos se le suman las 3.000 personas aprehendidas desde el comienzo de las manifestaciones.
Otro hecho violento se registró en la residencia de Vincent Jeanbrun, alcalde de la comuna L’Haÿ-les-Roses, departamento del Valle-de-Marne y portavoz del partido Los Republicanos, que fue vandalizada en la madrugada de este 2 de julio.
Un automóvil en llamas fue empujado hacia la residencia de Jeanbrun, en la que se encontraban su esposa y dos hijos menores del mandatario local. El político calificó este atentado como “una tentativa de homicidio” a través de su cuenta de Twitter.
El gobierno de Emmanuel Macron descartó decretar el Estado de emergencia, una de las medidas reclamadas por la oposición conservadora, que daría ‘carte blanche’ al gobierno para implementar medidas discrecionales.





