El riesgo país en este momento se ubica en 670 puntos, significa que la Argentina debería afrontar tasas de interés de 6,7 puntos por encima de las tasas de la deuda que emiten los Estados Unidos que rondan el 3,2%. Así las cosas, si el gobierno nacional decidiera emitir deuda adicional a la obtenida por el acuerdo con el FMI y destinada al sector financiero privado, según la estimación que realiza el J.P. Morgan, debería ofrecer tasas de interés en dólares de 9,9% anual.
Los actuales 670 puntos implican una suba del 93% durante 2018 y equivalen a un 62,2% más que el promedio del resto de los países emergentes. En la misma línea, la tasa de política monetaria que fijan los Bancos Centrales en moneda local se ubica hoy en un 72% muy por encima de los valores de otros países emergentes como Venezuela donde alcanza el 21%, o Irán con un 18% al igual que en Turquía o en Rusia donde baja hasta un 7,3%.
Se trata de indicadores de la persistente fragilidad del sistema financiero y cambiario que la política oficial ha generado y que todavía se manifiesta en el creciente déficit cuasi fiscal del BCRA ahora de la mano de las letras de liquidez (Leliq) que ya acumulan un stock de $500 mil millones y generan intereses semanales por $1.500 millones. Estas letras, que implican tasas de esa envergadura, persiguen el propósito de descomprimir la presión sobre el dólar ofreciendo fuertes incentivos a los bancos y explican la relativa estabilidad del mercado cambiario.
Los datos fueron puestos de relieve en un informe realizado por el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda que, con el propósito de graficar la magnitud del problema que se está incubando, asegura que “el pago de intereses en una semana es equivalente a la construcción de 7 hospitales de alta complejidad, 62 centros culturales y 136 escuelas públicas”. Para los especialistas de la UNDAV, el desarme de las Lebac en favor de las Leliq implicó apenas “un cambio de nombre del instrumento” pero, aseguran, “se mantiene la política”.
El impacto de esta política monetaria se siente especialmente en la economía real que ya atraviesa un duro proceso recesivo y que se profundizará en los próximos meses. Pero incluso observando hacia atrás, las acciones de las empresas que cotizan en el mercado bursátil local que mide el Merval, acumulan un retroceso del 52% en dólares.





