La Asociación Argentina de Hemoterapia no quiere sangre ni plasma de “Varones que tengan o hayan tenido relaciones entre hombres” y a “Mujeres que tengan o hayan tenido pareja sexual Hombre que tiene también sexo con hombres”.
Un título rimbombante que nos hace pensar que es pertenencia de alguna columna de opinión del padre José Ceschi en los tiempos de su auge mediático con su despedida nocturna para la familia, pero no. Así denunció en estos días, César Cigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual Argentina a partir del testimonio de Nicolás, un joven de 23 años de la Ciudad de Buenos Aires, que fue a donar para su padre que estaba por someterse a una cirugía en una clínica muy importante, y no lo dejaron donar ‘por ser homosexual’. Él reunía todos los requisitos pero en el banco de sangre le dijeron que ellos se regían por las normas de la Asociación Argentina de Hemoterapia, Inmunohematología y Terapia Celular (AAHITC).”
A partir del reclamo de Nicolás, esta semana la CHA presentó ante la Ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, Elizabeth Gómez Alcorta y el Ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, una denuncia por violencia y discriminación por parte de la Asociación Argentina de Hemoterapia, Inmunohematología y Terapia Celular (AAHITC) por negar el derecho a donar sangre a las personas por motivos relacionados con su identidad.
Hasta 2015, la resolución 865/2006 de la ley Nacional de Sangre (Nº 22.990) contenía un cuestionario que permitía excluir, entre otras variables, a donantes que hubiesen tenido relaciones homosexuales. En 2015 se modificó esa resolución y se quitaron del cuestionario las preguntas referidas a la orientación sexual. Pero, a la vez, una nota en el artículo 2 advierte que “dada la complejidad del proceso de calificación de donantes de sangre de bajo riesgo es necesario tener en consideración datos epidemiológicos y la evidencia científica disponible, en el país y/o la jurisdicción”.
Sobre este punto, Silvina Kuperman, titular del Servicio Centro Regional de Hemoterapia del Garrahan, explicó que se basan en el criterio del “Boletín de Sida de 2019 que advierte que mientras en toda la población la prevalencia de HIV es de 0,4%, su distribución en poblaciones más vulnerables es la siguiente: trabajadores/as sexuales y/o en situación de prostitución: 2 a 5 por ciento; contexto de encierro: 2,7; usuarios de drogas inyectables: 4 a 7; hombres que tienen sexo con hombres: 12 a 15% y mujeres transexuales: 34%”.
En la provincia de Salta, asombrosamente, no se han registrado aún denuncias al respecto.
Abraham Campos
Fuente: Página 12





