“El discurso presidencial fue una extorsión: Milei les dijo a los argentinos que acepten este presupuesto de hambre o se enfrentan al derrumbe. Pero el derrumbe es fruto de su propia política”, advirtió Marcelo Ramal, economista y dirigente de Política Obrera.

Ramal criticó con dureza el discurso de Javier Milei en la presentación del Presupuesto 2026. Según Ramal, lejos de dar certezas, el mensaje presidencial fue “contradictorio, improvisado y plagado de falacias” que solo buscan ganar tiempo en medio de una crisis económica y social que golpea a todo el país.
Para el dirigente, el corazón del presupuesto “no es equilibrio fiscal, sino un gigantesco desequilibrio al servicio del pago de la deuda externa”. Explicó que el superávit primario proyectado equivale exactamente al monto de capital e intereses que el gobierno debe afrontar en 2026. “Todo el esfuerzo del ajuste no va a salarios, jubilaciones ni educación: va directo a los acreedores”, denunció.
Ramal calificó los anuncios de aumentos en jubilaciones, salud y educación como “una impostura”, ya que se trata de incrementos menores a la inflación proyectada, lo que en los hechos significa un nuevo recorte. “El presupuesto universitario vuelve a perder, y los jubilados siguen en caída libre”, señaló.
Además, sostuvo que el discurso tuvo un carácter extorsivo: “Milei dijo claramente que, si no le aprueban este presupuesto, gobernará por decreto. Es esto o el caos. Ese chantaje es la base de su estrategia electoral de octubre: instalar el miedo de que, si no gana él, viene el derrumbe”.
El economista también cuestionó el doble discurso oficial respecto a la obra pública. “Primero dijo que el superávit es para pagar deuda, después que es para financiar infraestructura privada. Es una incoherencia total, un guiño para gobernadores como Sáenz, que buscan endeudar a sus provincias para subsidiar a la minería”, explicó.
Ramal fue categórico al afirmar que la crisis actual es consecuencia directa de la política libertaria: “Estamos frente a una declinación social, económica y laboral brutal. El gobierno de Milei está hundiendo la industria, empujando a millones a la pobreza y sosteniendo la bicicleta de la deuda con medidas compulsivas que favorecen a los bancos”.
En el tramo final, lanzó un diagnóstico político contundente: “Milei ya no enfrenta a la casta, se aferra a ella para sobrevivir. El discurso fue un intento desesperado de que los gobernadores y el Fondo Monetario le tiren un salvavidas. Pero quienes pagan la crisis siguen siendo trabajadores, jubilados, maestros y estudiantes. Y eso es lo que debemos rechazar con firmeza social y política”.
Hora 7 Radial





