Lxs empleadxs de casas particulares del Nordelta están siendo sometidxs a un sistema de segregación por los vecinos del Tigre, la patronal presentaron firmas a la empresa de buses MaryGo, para no viajar en los mismos vehículos que sus empleadxs.
Las mujeres en su mayoría explican que desde que se implementó la medida tienen que esperar a vehículos destinados especialmente para ellas, que tienen frecuencias de más de 40 minutos, y que llegan atestados, ya que no les permiten subir en los colectivos que utilizan los millonarios de la zona y sus chetos hijos.
A Nordelta sólo ingresan buses de la empresa MaryGo, que tiene dos recorridos. Las combis internas hacen un trayecto que va desde el centro de Nordelta hasta la avenida 197, donde las trabajadoras toman los colectivos de línea para ir a sus domicilios. En esas les es permitido viajar, pues los habitantes de la zona no las utilizan, ya que internamente se mueven en sus propios vehículos.
Hace unos meses, las combis de MaryGo que viajan hasta CABA dejaron de frenar para que suban las trabajadoras, “Si paran a recoger a un propietario, cuando subimos nos obligan a bajar diciendo que no podemos viajar paradas”, informó una empleada de nombre Marta. “Pero es mentira, porque por más que había espacio nos decían eso igual”, afirmó. La trabajadora señaló que los propietarios se habían quejado porque no querían ser ellos quienes viajaran de pie.
“Viajamos como ganado”, aseguró, explicando que la empresa redujo al mínimo el servicio interno que les es permitido utilizar, mientras que las combis que van hasta Capital tienen una frecuencia de 15 minutos, En las horas pico solo circulan dos combis internas, en esos períodos las demoras suelen llegar hasta la hora y media, mientras que las que ellas tienen vedado usar pasan todo el tiempo.





