La Cripto que promociono el “Javo” es una mega estafa de u$s 100 millones.
Al principio pareció un hackeo para una mega estafa, luego, afirmado por los mismo libertarios que repostearon el tuit de Milei, fue un escándalo que enmudeció a los verborrágico e hiperactivo libertarios que en las redes se mantuvieron siempre hiper activos e insultantes ante cada ofensa contra el Javo.
En el Gobierno aseguran que Milei, puertas adentro, defendía el proyecto $LIBRA incluso decía a su entorno que KIP Protocol le parecía una compañía seria, con las certificaciones correspondientes en blockchain. De hecho, luego del tuit, el jefe de Estado llegó a asegurarle al sitio Bloomberg Línea que el proyecto era “real” y “de financiamiento privado”.
El posteo del presidente Javier Milei con que alentó a invertir en una nueva criptomoneda llamada “$LIBRA” duró poco más de cuatro horas en la red social X. Pero el vínculo que lo une con quienes participaron directa o indirectamente con la operatoria lleva ya más de cuatro años, entre denuncias de estafas, faltantes de dinero, barbijos, cursos de capacitación y una función de gala
Si bien no se conocen los nombres, la transferencia de una fortuna: ocho beneficiarios ganaron casi 107 millones de dólares a expensas de más de 40 mil damnificados
Los defensores más bobos que se hayan entre los oficialistas, la militancia y parte del PRO que salió a las redes a bancar al presidente. Los argumentos fueron pobres, voluntaristas o fanáticos. En ningún caso racionales.
¿El Presidente puede twittear sobre una cripto?: qué dice la ley sobre los deberes de los funcionarios
La Ley 24.240 protege a los consumidores en general frente a prácticas que puedan ser consideradas como abuso o engaño o que generen confusión. En este sentido, cualquier publicidad o promoción de criptomonedas y tokens debe cumplir con ciertos requisitos que establece la ley.
“Son estafas usuales, lo insólito es que participe un presidente”
Ezequiel Gatto es Investigador Asistente (LICH/CONICET), docente, doctorado en Ciencias Sociales (UBA) e integra el Centro Ciencia y Pensamiento de la UNSAM donde estudia los efectos de las tecnologías digitales en la imaginación del futuro, incluyendo qué sucede respecto al imaginario futuro del dinero. Aquí diseciona el insólito episodio de tener al presidente de la Nación, Javier Milei, involucrado en un posible caso de fraude con criptomonedas.
Toda la cobertura periodística tuvo su origen en lo que iba apareciendo en Twitter/X, en algunos casos con una profundización. Consecuencia de eso fue que varios medios publicaron notas positivas sobre la cripto al principio probablemente inflando su cotización antes de la caída. Otros callaron las primeras horas y se resistieron y resisten a la palabra “estafa”, optando por “escándalo” o “polémica”. El summum fue este caso, que intentó alterar la línea del tiempo para salvar a Milei. Tiempo después reconoció el error, pero el papelón ya estaba hecho





