Se niegan a recibir vacunas y esto puede producir una epidemia del Sarampión. La OMS les reclama a los libertarios y a los religiosos.
De no volverse una práctica habitual las practicas preventivas de las que se realizan con la vacunación, los 8 mil millones de habitantes del planeta, y en especial los casi 700 millones de latinoamericanos, están expuestos a repetir epidemias de enfermedades que ya estaban superadas, como el sarampión.
Los colectivos negacionistas y supremacistas desarrollados junto con la ultraderecha de reminiscencias nazis, el economicismo neoliberal, los gobiernos llamados libertarios y el auge de la religiosidad sectaria son los vectores de este regreso al pasado. La caída de los índices de vacunación y la creciente actividad turística, unidas, hacen el resto.
El sarampión ya está aquí, y ese aquí no quiere decir en Argentina o en América Latina. Es a nivel global. Tras una década en la que la Organización Mundial de la Salud (OMS) había declarado al planeta libre del mal, renació en 2016, fue nuevamente abatido y regresó, ahora con más fuerza, impulsado por los grupos –políticos y religiosos– que durante la pandemia del Covid-19 formularon teorías engañosas en las que negaron la validez de las vacunas, de las cuarentenas y hasta de los barbijos. En Europa hay sarampión desde hace años. De ahí, básicamente, llegaron casos, y se extienden, a Estados Unidos, Canadá, México, Perú, Argentina, Brasil, Ecuador y Bolivia.
Ese es el reclamo formulado por la OMS desde su sede en Ginebra. En Bolivia, el gobierno ya declaró la emergencia sanitaria a nivel nacional, y el brote de sarampión obligó al adelantamiento de las vacaciones escolares en el departamento de Santa Cruz y la reducción al mínimo necesario de la vida burocrática en esa región oriental del país.
Con el falso discurso de la defensa de las libertades, esos sectores ponen en juego la vida de todo un país. Días atrás, cuando declaró la emergencia, el presidente Luis Arce buscó explicaciones a este agresivo resurgimiento del sarampión y reveló, sin entrar en detalles, que las autoridades sanitarias habían detectado dos cadenas de contagio que se explican, no lo dijo expresamente, en la raíz ideológica de los sectores políticos y sociales dominantes.
La iglesias evangélica mantiene una enfermiza campaña anti vacunas y con el gobierno expresamente desentendido de la salud de su gente, en los EEUU llegaría a 50 millones de contagiados de sarampión dentro de 25 años. Si se observa el creciente tráfico de viajeros desde ha hacia el país del norte, las perspectivas son nefastas para las Américas
Pedro Varela un neo nazi, que acaba de cumplir prisión por su predica supremacista, que junto a sus seguidores acuso a la ONU de su agenda 2030 es “una campaña para despoblar el mundo en un 15%, valiéndose de las vacunas, el aborto y la planificación familiar”.
En el alerta de la OMS, replicado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), se define al sarampión como “una enfermedad viral altamente contagiosa que se caracteriza por fiebre alta, tos, inflamación nasal, conjuntivitis y una erupción cutánea característica”, que no tiene tratamiento pero es prevenible con dos dosis de una vacuna de alta efectividad. “Provoca infecciones de oído, ceguera, neumonía e inflamaciones en el cerebro. A nivel mundial es una de las primeras causas de muerte entre niños pequeños y representa una importante amenaza para la salud mundial”. Al hablar de una población americana de 700 millones, los contagios parecen irrelevantes, pero cobraron un carácter dramático cuando el 7 de julio la OPS dijo que, comparados con julio de 2024, los casos aumentaron 29 veces. «
F: https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/los-negacionistas-ponen-en-peligro-la-salud-mundial/





