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La inflación del ‘oro negro’

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Café: por la crisis climática el precio del café ha subido entre un 60% y un 71% en 2024.

El precio del café Arábica ha subido casi un 71% en 2024, mientras que el de la calidad Robusta, la variedad utilizada en mezclas y cafés instantáneos, aumentó más de un 60%. Son datos de la consultora Intercontinental Exchange (ICE), que auguran más subidas para 2025.

El grano que permite producir esta bebida ha alcanzado los niveles más altos del último medio siglo en la Bolsa de Nueva York y ya se empieza a hablar del riesgo de escasez del llamado ‘oro líquido’. La tonelada de café se situó en los 12,565 dólares en diciembre de 2024, un récord absoluto, quedando lejos de los 3,5 dólares de media de los últimos 20 años.

Brasil sigue siendo el mayor productor del mundo, con 69,9 millones de sacos estimados para la próxima cosecha. En el mercado interno del gigante latinoamericano, el precio del café creció un 33% entre enero y noviembre de 2024, según datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplo (IPCA).

Además, se espera que su cotización en el mercado interno se dispare hasta un 40% en enero de este año, por la decisión de las principales marcas de café de Brasil. En los supermercados brasileños, un paquete de un kilo de café ya se vende, en promedio, a 48,57 reales (7,85 dólares), según datos de la Asociación Brasileña de la Industria del Café (Abic).

Entre las causas de esta alta inflacionaria, cabe destacar la sequía y las altas temperaturas, ambos efectos de la crisis climática, que acaba perjudicando la producción de café y su precio final. Otro factor es la incertidumbre sobre el futuro. El año que acaba de terminar no fue el único período en el que el café sufrió condiciones climáticas adversas. Problemas como heladas y olas de calor se vienen produciendo con frecuencia desde hace cuatro años. La posibilidad de que las próximas cosechas también sean malas influye en el aumento del precio final del producto.

También hay que tener en cuenta el aumento del consumo de café a nivel global, especialmente en China, un consumidor relativamente reciente, que supone un reto para los principales productores del mundo, como Brasil, Vietnam y Colombia. Solo de Brasil, las compras de este país asiático se han incrementado a un ritmo anual cercano al 17%, según Abic.

En total, 113 países importan café desde Brasil: el ranking está encabezado por Estados Unidos, seguido de Alemania, Bélgica, Italia y Japón. En septiembre de 2024, se vendieron 4,5 millones de sacos de 60 kilos, un 33% más que el año pasado, según la Cooperativa de Cafeticultores y Productores Agrarios (Cocapec). Pero, incluso con precios más astronómicos, la tendencia es que la demanda siga aumentando.

Cuatro países dominan hoy la producción del café a nivel mundial: Brasil (35%), Vietnam (15%), Indonesia (9%) y Colombia (7%), según la Organización Internacional del Café. Vietnam, que es el mayor productor mundial de la variedad Robusta, ha registrado graves pérdidas en los cafetales debido a la crisis climática, en especial por graves tifones que han alterado considerablemente las cadenas mundiales de suministro de café.

Brasil también enfrenta un escenario crítico. Entre agosto y septiembre de 2024, el país registró la peor sequía de los últimos 70 años, seguida de intensas lluvias en octubre, que comprometieron la cosecha.

Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda), la producción brasileña alcanzará 66,4 millones de sacos de 60 kilos, una caída del 5,8% respecto a la estimación anterior. La situación es considerada preocupante por los expertos del sector porque se trata de la quinta cosecha consecutiva dañada por eventos climáticos extremos en Brasil, algo que seguramente afectará el crecimiento de largo plazo de los cafetales.

Hoy pequeños productores de esta región, ubicada a 120 kilómetros de Río de Janeiro, intentan recuperar una parte de aquella producción en haciendas históricas, que también atraen el turismo gastronómico y de experiencia. En los últimos 20 años, su apuesta ha sido crear plantaciones de café especial del tipo arábica, que llega a costar el doble en el mercado debido al cuidado artesanal con el que es producido. Solo se cosechan los granos maduros en diferentes momentos del año, para alcanzar determinados estándares de calidad.

Actualmente, el Estado de Río produce alrededor de un millón de sacos de café, según la Asociación de Productores de Café (Arcarj). Es seis veces menos de lo que se producía en el auge del ciclo cafetero. El café especial del Valle del Café representa tan solo un pequeño porcentaje. Ahora estos productores intentan conseguir una certificación de Indicación Geográfica por Denominación de Origen, un sello de garantía que es otorgado a productos especiales y únicos. Los primeros análisis deberían finalizar en marzo de 2025.

F:https://www.france24.com/es/am%C3%A9rica-latina/20250102-caf%C3%A9-la-inflaci%C3%B3n-del-oro-negro-por-la-crisis-clim%C3%A1tica




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