Publicidad de Encabezado

IR A MARTES, ES UNA MISION SUICIDA

340

En H7 Radial por FM Noticias 88.1, Beatriz García, astrónoma de la Universidad de La Plata, habló sobre las imágenes tomadas por el telescopio espacial James Webb que recorrieron el mundo.

García expresó que las fotografías del telescopio James Webb son “solo un adelanto” de lo que está por venir.

“Las imágenes que vemos son imágenes de objetos ya conocidos con anterioridad, con la diferencia de que tienen mejor resolución, podemos ver más detalle, se ven algunas cosas que antes era dificultoso, porque el telescopio Webb trabaja en el infrarrojo, trabaja en una región del espectro electromagnético que el ojo humano no ve, entonces hay que manipular de alguna manera las observaciones para transformarlas en algo que denominamos color falso, para que podamos percibir”, explicó.

“Es un adelanto porque evidentemente el James Webb está en el espacio para producir descubrimientos. Esos no son descubrimientos en el sentido de que los objetos no son completamente novedosos”, remarcó.

Sobre la expresión de que las imágenes “viajan en el tiempo”, la astrónoma indicó que los telescopios astrofísicos trabajan con fotones, basados en el estudio de la luz que tiene una velocidad finita, por lo que cuando se adquiere una imagen de un objeto, se la adquiere cuando la luz “abandonó” dicho objeto que, en realidad, se encuentra a una distancia enorme del observador.

“Hay objetos, hay galaxias cuya edad estimada es de 13100 miles de millones de años, y el universo tiene 13800 millones de años de existencia, es decir, serían los objetos más lejanos y más jóvenes en términos de vida del universo que hemos observado jamás”, sostuvo y agregó que el objetivo del James Webb, siendo el único objeto capaz de hacerlo, es ver las “galaxias primitivas” que aparecen 1000 millones de años después del nacimiento del universo.

Además, indicó que otra ventaje de este telescopio es que logró tener imágenes con solo 12 horas de observación, a diferencia del telescopio Huble que logró imágenes de menor resolución luego de 10 días de observación.

En cuanto a la vida en otros planetas, manifestó que una cosa es que los planteas tengan o presenten todas las características necesarias para que exista vida, y otra cosa es detectar vida.

“Este telescopio nos va a permitir conocer la composición química de las atmósferas de los exoplanetas (planetas que no orbitan al Sol), por eso, detectar agua es importante, detectar otros elementos químicos es importante como oxígeno, como nitrógeno. Si hay agua hay oxígeno, pero además hay que detectar moléculas de los que se denominan elementos prebióticos. Los elementos que dan como consecuencia aparición de vida. El Webb va a permitir determinar si el planeta tiene las condiciones adecuadas para que exista vida del tipo de la vida que conocemos en la Tierra, es decir, basada en la cadena del carbón, como nosotros, como los animales, cualquier animal, como las plantas, como todo lo que existe en tierra, pero eso no implica que vamos a detectar la vida. Vamos a detectar que existen todas las condiciones para que su existencia sea posible”, explicó.

Además, remarcó que los recursos de este tipo también se utilizan para estudiar la tierra, desarrollando mejores herramientas que permiten detectar

Por otro lado, se le consultó sobre porque “no se volvió a la luna o se realizó una base”, manifestó que “es difícil” y que el programa realizado por Estados Unidos finalizó en el año 1974. “Es difícil, es caro, y la luna no es un cuerpo tan interesante. Hacer una base en la luna es simplemente para demostrar que se puede hacer, no tiene un interés total. Es un interés en el marco de la carrera espacial, pero no de la ciencia básica”, dijo.

Sin embargo, remarcó que los viajes a la luna siguen realizándose y actualmente hay una misión China, aunque “no tienen tanta propaganda como la llegada de naves estadounidenses”.

En cuanto ir a un planeta como Venus, indicó que no es posible porque tiene una atmósfera 900 veces más pesada que la de la tierra y cualquier objeto que se envíe estaría sometido a unas temperaturas altísimas en la superficie, de cerca de 400º Celsius. “Se lo ha observado desde el espacio con satélites que lo han orbitado y se tiene un conocimiento de su superficie. Se lo ha mapeado completo al planeta Venus, desde una distancia de unos 500 km de su superficie, con una misión que se llamó Magallanes, pero no es un cuerpo al que se pueda enviar una nave, hacerla descender, y que no corra peligro. El peligro es extremísimo”.

En el caso de Marte, dijo que “está lejos” y que una misión dura entre 6 y 11 meses terrestres, lo que implica muchos insumos, provisiones, alimentos y combustible para el regreso. Por ello, “el plan” sería generar combustible en el planeta para una futuro misión a dicho plantea, pero hoy “es una misión suicida”.

Fuente: Hora 7 – FM Noticias 88.1 MHz




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *