“El pueblo y la historia los va a juzgar. Votaron en contra de los trabajadores, y nos encontrará la lucha en la calle, donde se conquistaron estos derechos que estos sinvergüenzas nos quieren sacar”, advirtió el secretario general del sindicato de prensa de Salta.
El licenciado Fernando Díaz, secretario general del Sindicato de Prensa de Salta (SiPRESAL), alertó sobre el impacto devastador que tendrá la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional, particularmente en lo que respecta a la derogación de la Ley 12.908, conocida como el Estatuto del Periodista.
“Esta ley, más que modernizar, atrasa. Nos lleva al año 1933, donde no existían todavía estas facultades, estas garantías de derechos de los trabajadores”, denunció Díaz. La reforma laboral que se debate en el Senado “modifica toda la vida laboral de los argentinos, no solamente de los que ya están en actividad, sino de los futuros trabajadores”.
El dirigente sindical fue contundente al desmentir el discurso oficial: “Por más que el oficialismo diga que no se van a quitar derechos, sí se van a quitar derechos, sí se va a modificar la vida del trabajo”.
La Ley 12.908, que rige desde 1945, es para Díaz “la biblia, el ABC del trabajador de prensa en la República Argentina”. Su eventual derogación implica riesgos múltiples: “Corren riesgo la libertad de expresión, corren riesgo de que un trabajador ya no pueda trabajar o informar libremente, incomodando a los poderes de turno, no solamente políticos, sino económicos”.
El secretario general explicó la importancia de esta protección especial: “Hoy un trabajador de prensa puede escribir, hablar, pensar libremente, porque hay una protección que nos ampara. Al no estar esta ley, nos deja muy vulnerables, sobre todo ahora con el tema de seguridad y narcotráfico”.
Díaz detalló las consecuencias prácticas de perder esta ley en un contexto de alta precariedad laboral: “En Salta tenemos altos índices de precariedad. Los empleadores no cumplen con la ley, no cumplen con la 12.908, no cumplen con la ley laboral”.
Cuando un periodista precarizado hace un juicio laboral, “la justicia toma como referencia la ley 12.908 y los convenios colectivos. Hoy el trabajador de prensa tiene una doble indemnización desde 1945 porque es una profesión de riesgo. Sacar de plano la 12.908 también nos perjudica en cuestiones económicas”.
Sin esta protección, advirtió, “el trabajador será un trabajador más, como el empleado de comercio o como cualquier otro empleado. Ya no tendremos la libertad de informar lo que queremos, porque a veces levantan el teléfono de ciertos sectores del poder y te dicen ‘a este periodista echalo'”.
SiPRESAL confirmó su participación en la marcha convocada por la CGT para este jueves 18 de diciembre a las 17 horas en Plaza 9 de Julio: “Casi treinta gremios acordamos que tenemos que marchar, tenemos que salir a las calles, tenemos que defender los derechos que tenemos los trabajadores y rechazar de cuajo esta reforma laboral”.
Paralelamente, el sindicato desplegó una estrategia institucional: “Hemos enviado una carta a la senadora nacional Flavia Royón informándole la importancia de la 12.908 para los trabajadores de prensa”, explicó Díaz, quien coordina acciones con FATPREM (Federación Argentina de Trabajadores de Prensa).
El dirigente reconoció la dificultad del escenario: “Hemos acordado contactar a los senadores por cada provincia, sacando obviamente a los de La Libertad Avanza. No creo que Orozco y Coraita quieran rechazar algo que su jefe les impone”.
Ante los reiterados agravios del presidente Javier Milei hacia el sector periodístico, SiPRESAL elevó la situación a instancias internacionales: “Desde FATPREM hemos enviado intervenciones a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos manifestando estos agravios, este atropello por parte del Estado Nacional a la profesión”.
“Es preocupante que un mandatario, un presidente, denoste así al trabajador de prensa y descalifique de la manera que lo hace. No hay un respeto institucional, ni siquiera por la investidura que él representa”, cuestionó Díaz.
El sindicato también trabaja con la Federación Internacional de Prensa (FIP): “Estamos haciendo la gestión porque creemos que la libertad de expresión, la libertad de prensa, se va a ver seriamente afectada, no solamente en Argentina sino en el mundo. Se suma Chile y seguramente Bolivia”.
Consultado sobre el impacto de las movilizaciones provinciales, Díaz respondió con convicción: “Es importante que la ciudadanía reaccione, es importante que la gente se dé cuenta que esto no está bien. Ojalá el trabajador que escucha se pregunte: ¿esto me ayuda o me perjudica?”.
El secretario general comparó el momento con las marchas universitarias: “Ellos lograron revertir situaciones adversas con el acompañamiento de la sociedad. Creemos que hoy tiene que ser nuevamente así”.
Y cerró con una reflexión sobre la profesión: “Somos trabajadores, y también merecemos vivir mejor. No la estamos pasando bien, y es importante tomar conciencia de eso”.
La movilización de este jueves será la primera prueba de fuego para medir la respuesta social ante una reforma que, según SiPRESAL, amenaza 80 años de conquistas laborales y pone en jaque la libertad de prensa en Argentina.





