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“Es insólito: paramos para que se cumpla una ley ya aprobada”

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Diego Maita denuncia que el gobierno de Milei debe un 43,9% de aumento salarial y que la UNSA no firmó el amparo judicial que presentaron 49 universidades.
En el segundo día del paro de 72 horas que realizan docentes y no docentes universitarios de todo el país, Diego Maita, secretario general de ADIUNSA Salta, dialogó con nuestro medio para explicar los motivos de la medida de fuerza y revelar una llamativa ausencia: la Universidad Nacional de Salta no firmó el recurso de amparo que presentaron 49 de las universidades nacionales para exigir el cumplimiento de la ley de financiamiento.
“No deja de ser raro que el motivo fundamental de un paro tenga que ver con reclamar la implementación de una ley que está aprobada”, señaló Maita con ironía. La situación es “casi insólita”: una ley promulgada que simplemente no se implementa.
“Hemos hecho paro contra leyes que parecían antipopulares, hemos hecho paro pidiendo que se apruebe tal o cual ley, pero nunca estuvimos en la situación de que una ley aprobada, promulgada, no se implemente“, agregó el secretario general de ADIUNSA.
Maita fue más allá y describió como excepcional el “modus operandi” del gobierno: “Vetar y después, si no te gusta, la democracia habla a través de sus representantes ratificando. Yo promulgo lo que me corresponde y después suspendo. Es raro el clima institucional”.
Más allá de la ley de financiamiento, el motivo más urgente del paro es la deuda salarial acumulada. “Según el mismo cálculo que el gobierno provee, la deuda que hoy tiene con nosotros es de un 43,9%”, precisó Maita, basándose en los números del INDEC que arrojaron una inflación de 2,3% en el último mes publicado.
El dirigente detalló cómo la inflación viene devorando los salarios: “En septiembre el aumento fue 1,3%, en octubre fue 1,1%. La inflación de septiembre fue 2,1, la de octubre 2,3. En esos dos meses tengo casi 5 puntos acumulados de inflación y los aumentos me dan 2,6. El doble, la inflación fue el doble que el aumento del salario en dos meses”.
Para graficar la crisis, Maita compartió datos contundentes: “Un compañero con media jornada, 20 horas reloj, que ingresa a la universidad, gana 500 mil pesos de bolsillo. Con el nivel de calificación y los concursos que tiene que rendir para entrar, cualquier persona se da cuenta de lo desmedido que es”.
Pero la crisis no es solo salarial. El presupuesto para funcionar está pulverizado: “El presupuesto anual que cada facultad tiene para comprar libros es de 900 mil pesos. ¿Cuántos libros compras a una biblioteca de una facultad con 900 lucas por año?”, se preguntó retóricamente.
Maita reveló que de las 57 o 61 universidades del país, 49 firmaron un recurso de amparo judicial exigiendo que el Estado cumpla con la ley de financiamiento. “Y el rector de la Universidad Nacional de Salta no firma el reclamo judicial. La UNSA no es firmante de ese reclamo”, denunció.
Consultado sobre los motivos, el dirigente fue cauto pero contundente: “Preferiría no hablar por el rector, porque sí me dijo por qué, pero me parece muy flojo el argumento. Él tiene que dar las explicaciones públicas a la sociedad. Yo ni siquiera tengo ganas de defender esa postura que es horrible”.
“Ahí estás viendo el posicionamiento que va hacia atrás, la política lamentable”, sentenció Maita, quien señaló no haber visto explicaciones públicas del rector sobre esta decisión.
El secretario de ADIUNSA también se refirió a las versiones sobre un proyecto para limitar la permanencia de estudiantes en las universidades, catalogando la propuesta como “vil”. “Conozco varios estudiantes con permanencia de más del 50% de lo que la carrera está pautada. Muchos son sostén de hogar, tienen tareas de cuidado, son de sectores vulnerables, pueblos indígenas, gente que labura y estudia”, explicó.
El relevamiento del primer día arrojó un 70% de acatamiento en el nivel universitario y “casi total” en los secundarios de Tartagal. Maita aprovechó para lanzar una advertencia sobre la situación financiera: “Hay un déficit que se está tornando inmanejable y que pone en riesgo la continuidad de algunos compañeros docentes, quizás pone en riesgo el pago total de sueldos hacia fin de año”.
El dirigente cerró con un mensaje de unidad: “Es un momento muy difícil, donde todos tenemos que salir a poner la cara por la Universidad Pública, pero fundamentalmente sin medias tintas. Hacer claro en la defensa y hacer claro en señalar que es el Gobierno de Javier Milei quien nos está llevando a un extremo que pone en tensión el funcionamiento de esta Universidad”.
Una universidad con bibliotecas sin libros, docentes con sueldos de 500 mil pesos, una ley que no se cumple y un rector que no firmó el amparo judicial. El diagnóstico de Maita pinta un panorama sombrío para la educación pública en Salta y el país.




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