En H7 Radial por FM Noticias 88.1, la licenciada Katia Gibaja, presidenta de la Fundación Ecos de la Patria Grande, habló sobre el tiempo de siembra, que inicia con el equinoccio de primavera, y dio detalles sobre la importancia de este período desde la cosmovisión andina.

Gibaja explicó que el Tarpuy Pacha (tiempo de siembra) “es un tiempo maravilloso que comienza a partir del 21, en este año es el 22”. “Estamos en pleno equinoccio de primavera, y la palabra equinoccio quiere decir que, a partir de ahora, vamos a tener los días y las noches iguales. Esto está significando algo muy importante para todos, porque nos va a ayudar a tener estabilidad en este momento, en donde tenemos los vientos de las situaciones actuales, donde nos está estremeciendo el cuerpo”, destacó.
Y añadió: “Pensemos que la tierra nos está ayudando, a partir de este equinoccio, para tener lo más importante, que es la conexión con nuestra tierra, con nuestra luna, nuestro sol. Creo que va a ser muy importante esta primavera única, jamás vista en esta tierra, de la forma como la estamos viviendo acá. Un día como hoy era toda una algarabía, una fiesta. Hoy tenemos una fiesta interna, mirándonos para adentro, porque no se puede hacer lo que hicimos durante tantísimos años”
Siguiendo esta línea, explicó el significado del término ñawpa al detallar: “En la época de los incas, de los pueblos originarios, ñawpa es tiempo antiguo. Lo que no saben es que la palabra ñawpa es lo suficientemente atrás para proyectarse adelante. Es una palabra maravillosa que hoy realmente la traemos porque, efectivamente, nosotros estamos buceando en los secretos de Los Andes, para entender muchas cosas que siempre pasaron en nuestro suelo americano y que, como hubo otra cultura que vino, directamente se fue borrando, quedó ahí, como guardado para estos tiempos”.
Recordó también que “desde la cosmovisión andina, el año tenía no 12 meses, sino 13 meses, pero meses de 28 días”, lo cual fue modificado con el calendario gregoriano, eliminando “uno que era muy importante, que se llamaba kamay, el de la creación, que estaba inmediatamente después de diciembre”.
“La arqueología es lo que nos trae a la mente las evidencias objetivas de este pensamiento de la cosmovisión andina- continuó-. Ellos sabían perfectamente cuando comenzaba una estación y cuando terminaba, eran grandes astrónomos. Este mes se pensaba en la mujer, porque la niña que tuvo la primera menarca era la que se la presentaba en la primera luna llena del mes de septiembre. En este caso ha sido el día 2 de septiembre, nos ha tocado este año. Entonces, se hace una fiesta de mujeres muy importante, donde se hace la presentación. La mujer, en nuestras comunidades, usa pollera, nunca usan pantalón, y no usan ropa interior, como después ya se ha impuesto, porque todo lo que tiene que ver con la energización de la tierra hacia la mujer, la feminidad, es la que la va recogiendo de la tierra mientras camina. Cuando está con el período, ese derramamiento interno llega a la tierra, que es un poder muy fuerte en la fertilización de lo que serán los alimentos del futuro. Estos pensamientos se fueron borrando porque nunca más se volvió a estudiar”.
“Hablar del tiempo de siembra no es solamente pensar en la semilla sino cómo sembramos en la actualidad nuestra posición para la convivencia humana. En la siembre se eligen las mejores semillas para sembrar y lo ideal es sembrar en septiembre. Tenemos que sembrar, sobre todo en nuestra casa, no solo la semilla sino el amor, la comprensión, esto es fundamental, la estabilidad”, enfatizó Gibaja y recordó también la importancia del descanso en este período, durmiendo “la energía de dos días”, es decir una o dos horas antes de las 12 de la noche.
Fuente: Hora 7/ FM Noticias 88.1 MHz.





