En un año se perdieron ya 204 mil puestos de trabajo según la Secretaría de Trabajo y basados en los registros del Sistema Previsional Argentino (SIPA) .
Si bien el informe oficial de pobreza que viven en hogares que no reúnen los ingresos capaces de costear los bienes y servicios que incluye la Canasta Básica Total podrían alcanzar hasta el 39,1% de la población al 31 de mayo de este año.
Para el Indec, la Canasta Básica Total para un hogar tipo de cuatro integrantes alcanzó en mayo los $ 30.338 cuando un año antes sumaba $ 18.833. La Canasta Básica Alimentaria, que mide el umbral de la indigencia, para ese mismo mes, se ubicó en $ 12.086, que implica un incremento del 61,72 por ciento.
La cantidad de pobres se incrementa en 89.620 personas y la de indigentes en 26.031, sobre esa base, hasta mayo, da que terminamos con un 39,1% de pobres y un 8,6% de indigentes. Proyectados al conjunto de la población son 17. 580.788 personas bajo la línea de pobreza y 3.847.113 debajo de la línea de indigencia”.
Si el dato se acotara a la población urbana, se trata de 15.835.500 que implican la generación de 1.458.000 nuevos pobres en apenas cinco meses.
Pobres, también con salario privado en blanco
La pobreza, en general, está asociada con el desempleo y el trabajo precario. Sin embargo, los datos oficiales indican una realidad bien diferente.
Según el informe mensual de empleo que difunde la Secretaría de Empleo, basado en datos del Sistema Previsional Argentino (SIPA), el salario promedio de los trabajadores registrados del sector privado alcanzó en abril los $ 40.911 y la mediana los $ 31.719.
La pérdida del poder adquisitivo promedio de los trabajadores privados, en un año, alcanzó, según los mismo datos un 9,9 por ciento.
Por su parte, la Canasta Básica Total, que mide el umbral de la pobreza, en ese mismo mes se había fijado en $ 29.493 para una familia tipo de cuatro integrantes y en $ 31.021 para un hogar integrado por cinco miembros.
La mediana es un indicador estadístico que se refiere a la cifra en la cual la muestra se divide exactamente por mitades.
Así las cosas, según los datos oficiales, casi la mitad de los trabajadores registrados privados bajo convenio percibe ingresos que lo ubican por por debajo de la línea de pobreza.
Se trata de un total de 6,14 millones de empleados de los cuales unos 3 millones perciben ingresos por debajo de ese umbral. De nuevo, ni el empleo registrado del sector privado garantiza condiciones de vida dignas.
La triste paradoja del Indec
El viernes último los trabajadores del Indec, el organismo encargado de medir la pobreza y el trabajo no registrado, realizaron una protesta en las puertas del organismo para visibilizar un conflicto que tiene mucho de paradoja. Los “monotributristes”, como se denominan irónicamente, exigieron el blanqueo de su relación laboral con el Estado y su equiparación salarial con los trabajadores de planta o con aquellos que, con contrataciones encuadradas en el artículo 48, perciben salarios de convenio, vacaciones, obra social y aguinaldo. Es que, según denunciaron, el número de monotributistas escaló en apenas tres años y medio desde 40 hasta 300 trabajadores.
Esos empleados perciben, en su mayoría, ingresos por $ 24.000 a los que hay que descontarle el pago del impuesto y, en algunos casos, el pago de Ingresos Brutos. Así, sus salarios están muy por debajo de la línea de pobreza que ellos mismos se encargan de medir.
El drama de los más jóvenes
Los sectores jóvenes y adolescentes están entre los más afectados por la pobreza. Según el Indec, en el segundo semestre del año pasado el fenómeno llegaba al 46,8% entre los menores de 14 años y al 38,6% de los que tienen entre 15 y 29 años.
Una de las explicaciones es la dificultad para conseguir empleo que sufren quienes buscan incorporarse al mercado laboral. Una muestra se vio en Expo Empleo Joven 2019, el evento anual que se realizó el viernes y sábado con organización del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La concurrencia de jóvenes que asiste a buscar trabajo se multiplicó por ocho desde la primera edición, en 2012. Allí se ponen en contacto con empresas, ONG y universidades.
Según un informe del Centro de Estudios Atenea, elaborado en base a datos del Indec, en el primer trimestre de este año la tasa de desocupación de varones jóvenes de 14 a 29 años asciende a 18,5% y la de mujeres de la misma edad a 23,1%. En ambos casos, superan en tres puntos la media del año 2018. Según Darío Spampinato, investigador de ese centro, la muestra “no es una política dirigida a los jóvenes sino a las empresas, que ahorran gastos en servicio de consultoría y selección de personal, a la vez que se publicitan en un evento masivo”.





