El presupuesto 2026 destruye 20 años de avances en educación técnica y advierte: “Solo subsistirán escuelas privadas”.
“Desde 2005 que tenemos progreso en educación técnico profesional y se va al tacho con esto de no perder el déficit fiscal. De 355 mil millones pasan a 11 mil millones. Van a poder hacer trabajos prácticos aquellos chicos que puedan comprar los materiales”, denunció el presidente de Fundación Educara, Mario Garberoglio.
Es “Complicado ver cómo tanto progreso se va al tacho, remarcando que el recorte alcanza el 93% para escuelas técnicas. “Vuelve a ser como en nuestra época. Van a poder hacer los trabajos prácticos aquellos chicos que puedan comprar los materiales”. Para Garberoglio, el desfinanciamiento educativo “va de la mano de la desfinanciación en la producción. No quieren un país productivo y están acompañando todo esto”.
Las universidades no escapan al ajuste: sufrirán un 34% menos de financiamiento, lo que implica cierre de carreras por falta de alumnos y docentes que migrarán a otras actividades. “No solamente no les es rentable sino que no les alcanza para subsistir”, explicó.
Garberoglio detalló la precarización laboral del sector: “Hoy un docente promedio debe estar ganando aproximadamente con toda la furia un millón de pesos, cuando debería estar mínimamente en 2 millones y pico. No llegas a cubrir la canasta básica total”.
El dirigente describió la realidad cotidiana: “Somos docentes taxis, estamos de un colegio a otro para cubrir toda la grilla horaria. Tengo muchos docentes trabajando en diferentes plataformas porque no llegan a fin de mes”. Y recordó: “Hace tres o cinco décadas un docente era prestigioso, estaba dentro de los bien pagados.
“Si esto se sostiene tres años más, las escuelas que van a subsistir van a ser pura y exclusivamente privadas, mismo que las universidades”, pronosticó Garberoglio. El dirigente señaló que las escuelas están siendo empujadas “a volver a ser una especie de asistencialismo para el día a día y dejar de ser esa institución social que genera el trasvasamiento en educación”.
Garberoglio advirtió sobre problemas estructurales emergentes: “Tenemos un grave problema con las salas de 2 y 5 años en jardines. Bajó mucho el índice de natalidad, hoy los jóvenes no tienen chicos”. Además, alertó sobre nuevas problemáticas: “En las escuelas nos encontramos con consumos problemáticos y ludopatía en los jóvenes, y no estamos teniendo respuestas de los gobiernos”.
El educador comparó la situación actual con la crisis de 2001: “Cuando muchos chicos no llegaban a cubrir necesidades básicas alimentarias, hoy son padres que quizás no tengan el conocimiento o la actividad cognitiva que tienen que tener. Nos preocupa que tengamos futuros padres que también les pase lo mismo”.
Mea culpa político y búsqueda de alternativas
Como peronista, Garberoglio realizó una autocrítica: “No nos olvidemos que ganaron las últimas elecciones. Tenemos que replantearnos qué está pidiendo la sociedad que banca todo esto. Ante el panorama, el dirigente reveló estrategias de supervivencia: “Estamos buscando todo tipo de sistemas que nos permitan adquirir fondos de afuera del sistema educativo. Trabajamos con créditos fiscales que también se redujeron mucho, con donaciones de empresas para evitar parte del impuesto a la ganancia, pero está todo en declive”.
Garberoglio cerró con una advertencia generacional: “Esto es algo que vamos a pagar en los próximos 10, 15 años, o más. La educación, en vez de evolucionar, estamos involucionando. Es un problema de todas y de todos, no solo de quienes tienen mirada diferente a este gobierno”.





