El que no cumple el celibato, es un hipócrita y el que lo cumple es un Monstruo. Anónimo
Recientemente apareció una realización cinematográfica llamada “En primera plana” (“Spotlight”), la película ganadora del Óscar que aborda uno de los hechos más bochornosos de la segunda mitad del siglo XX: los abusos sexuales infantiles perpetrados por sacerdotes católicos, específicamente en la ciudad de Boston, Massachusetts.
La película se centra en el trabajo de un equipo de periodistas del Boston Globe, que denunció esos crímenes y la decisión de algunas autoridades católicas de encubrirlos para no empañar la imagen de la Iglesia.
A diario leemos o vemos en el mundo de las comunicaciones, noticias, investigaciones, entrevistas de sucesos lamentables que fueron ocasionados por una acción del hombre. Me refiero a que los protagonistas de estos hechos, en muchos casos son personas que integran el cuerpo eclesiástico y que de alguna manera dejaron marcados a muchas pobres víctimas.

Francisco convoca a un encuentro en febrero de los presidentes de las conferencias episcopales
Una histórica reunión contra la pedofilia
La determinación del Papa surge como una respuesta directa a las recurrentes revelaciones sobre abusos sexuales cometidos por ministros de la Iglesia Católica que se han registrado en distintas partes del mundo.
https://www.pagina12.com.ar/141823-una-historica-reunion-contra-la-pedofilia
“He sido un esclavo sexual de depravados encubiertos por obispos”. Un ex misionero denuncia al Papa presuntos abusos sexuales en una poderosa comunidad de clérigos españoles extendida por EE UU, África y Latinoamérica. http://politica.elpais.com/politica/2015/11/02/actualidad/1446484849_624241.html
Un obispo italiano, investigado por abusos sexuales a 8 seminaristas. La fiscalía de Cassino ha recibido una carta de uno de los supuestos agredidos y la ha remitido a la Santa Sede.
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/04/02/actualidad/1459621630_230658.html
El Papa pide perdón por los últimos escándalos de la Iglesia. La declaración de homosexualidad de un prelado del Vaticano y las peleas entre cardenales en el Sínodo, entre sus preocupaciones.
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/10/14/actualidad/1444825131_977991.html
Colombia condena por primera vez a una iglesia católica por pederastia. El fallo incluye una reparación económica 270.000 dólares para las víctimas de los hechos ocurridos en 2007.
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/10/08/actualidad/1444326876_359216.html
El Papa a las víctimas de abusos: “Los culpables rendirán cuentas”. Francisco dice estar avergonzado de que sacerdotes y obispos “violaran y causaran graves daños” a menores.
http://internacional.elpais.com/internacional/2015/09/27/actualidad/1443362821_340231.html
De ésta manera puedo seguir mencionando infinidades de casos que los hombres de las iglesias están involucrados, sospechados y en algunos y pocos casos, condenados civil y penalmente por las jurisdicciones judiciales.

El sacerdote y teólogo polaco Krzysztof Charamsa acaparó muchos titulares en gran parte de medios de comunicación de todo el mundo y fue castigado por ello. Se declaró gay en vísperas del sínodo sobre la familia. Realizó una acción desafiante ante “la postura retrógada” de la Iglesia católica para con la homosexualidad. Y el Vaticano reaccionó apartándole del cargo que ocupaba desde hace 12 años en la Congregación para la Doctrina de la Fe, encargada precisamente de defender la doctrina de la Iglesia.
Pero Charamsa no sólo hizo pública su opción sexual, también reconoció que mantenía una relación sentimental. Algunos mantienen la relación en secreto, pero otros están casados. Esto no ocurre sólo en las iglesias católicas orientales, las que se desarrollaron a partir de la tradición griega y bizantina y difieren en teología, credo y ritos de la católica romana.
En estas iglesias los hombres casados pueden oficiar misa en estas iglesias. Así, por ejemplo hay curas coptos o curas católicos griegos casados que se unieron en matrimonio con una mujer. Y los sacerdotes ortodoxos, anglicanos y protestantes pueden casarse o permanecer célibes, ya que es opcional.
Pero también existen curas católicos apostólicos y romanos, pertenecientes a la Iglesia católica romana, que han contraído matrimonio. Son más de 100.000 en el mundo, estos números calculan las organizaciones que promueven el fin del celibato. Y aseguran que si se incluyen religiosos que no son curas y religiosas, la cifra se multiplica.
Según las últimas estimaciones de Fides, la agencia de información de Obras Misionales Pontificias, hay 412.236 sacerdotes ordenados en todo el mundo. De ellos, de acuerdo con la Confederación Internacional de Sacerdotes Católicos Casados, 159.000 están en pareja, una cifra sorprendente. Más allá de la rigurosidad del corte estadístico, la mayoría de los sacerdotes en pareja, claro está, no ejerce el ministerio. En Italia los sacerdotes casados son alrededor de 10.000- actualmente hay 30.000 curas en ese país, así lo señala Vocatio, la asociación de presbíteros con la familia.
La Iglesia no ofrece datos, pero l’Osservatore Romano, el medio oficial del Vaticano, hizo un cálculo de los sacerdotes que habían solicitado el permiso de la Iglesia para poder casarse entre 1970 y 1995. De acuerdo al diario vaticano, en esos 25 años solicitaron la dispensa, como se llama el consentimiento, unos 46.000 sacerdotes. Los años en los que se solicitaron más dispensas fueron 1976 y 1977, estimó el medio; entre 2.500 y 3.000 más.
El celibato sacerdotal ha sido un tema de amplio debate durante mucho tiempo. Actualmente, se ha convertido en un tema de palpitante interés para la sociedad y los medios de comunicación. Las italianas que tienen una relación sentimental con curas le escribieron una carta al Papa, donde exponen su sufrimiento y le piden cambios en la Iglesia; su clamor es contundente: “Querido Francisco: acaba con el celibato sacerdotal”.
En la sociedad moderna hay una creciente corriente que pide el fin obligatorio del celibato sacerdotal, porque atenta contra la naturaleza humana. Las 26 mujeres en la carta imploran al Papa con toda humildad “poner a tus pies nuestro sufrimiento para que algo cambie no sólo para nosotras, sino para el bien de la Iglesia… un hombre obligado al celibato es algo que va contra natura.
En éste marco y por la cantidad de sucesos que se vienen desarrollando últimamente en la iglesia católica, el Papa Francisco aseguró que el celibato está en su agenda; haciendo alusión al debate sobre los sacerdotes que se casan y no pueden celebrar misa y no por la cantidad de casos donde el eclesiástico esta denunciado por pedofilia o abuso. En el 2013, el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, se había atrevido a cuestionar la vigencia del celibato. “No es un dogma de la Iglesia y se puede discutir porque es una tradición eclesiástica”.
El padre Luis Caballero, doctor en derecho canónico, vicario del Opus Dei en el Paraguay, prelatura personal del Papa, admite que el celibato sacerdotal es opinable, discutible, a partir de las reformas que desea introducir el papa Francisco, pero aclara que dicha norma eclesiástica no está en tela de juicio. El religioso sostiene que únicamente el Sumo Pontífice puede resolver qué rumbo tomará la Iglesia ante éste tema.
El diccionario de la Real Academia Española (RAE) reconoce al término celibato como sinónimo de soltería, que es el estado de soltero. Un hombre soltero es, por otra parte, aquel que no está casado. Celibato (del latín caelibatus), está asociado a una opción de vida. El concepto suele vincularse al modo de vida de los religiosos que optan por no mantener relaciones sexuales. En el caso de los sacerdotes católicos, el celibato es una condición indispensable e ineludible para ordenarse.
La fuerte influencia de la Iglesia Católica en lo referente al celibato hace que, a nivel general, el término se asocie de manera exclusiva a la religión. Sin embargo, el celibato puede ser una opción filosófica o social, e incluso puede ser obligado por la fuerza (como sucedía con los esclavos).
El celibato sacerdotal obligatorio en el catolicismo fue establecido en el Concilio de Trento (siglo XVI). Esta condición suele ser justificada por la necesidad de que el sacerdote se consagre exclusivamente a Dios. Hay quienes aseguran que el celibato es el causante de los numerosos casos de abuso sexual cometidos por miembros de la Iglesia.
La noción de celibato puede compararse con la castidad, que es la moderación voluntaria del comportamiento para regular los placeres y los actos sexuales. El cristianismo cree que la castidad supone la capacidad de orientar el deseo sexual hacia objetivos morales.
En el 385, Siricio abandonó a su esposa para ser consagrado Papa y decretó que los sacerdotes ya no podían seguir durmiendo con sus esposas y un tiempo más tarde el celibato se aferró a las palabras de San Agustín quien decía que nada había más poderoso para envilecer el espíritu que las caricias de una mujer y; determinó que aquellos sacerdotes que fueran encontrados en la cama con su esposa, serían excomulgados.
En el año 590 el Papa conocido como Gregorio el Grande, afirmó que todo deseo sexual era intrínsecamente diabólico y recomendaba que los sacerdotes dejaran a sus familias y se entregaran definitivamente a la Iglesia.
Se considera que la imposición del celibato es una de las principales causas de actos atroces cometidos por miembros de la Iglesia; tal es así que según quedó plasmado en ciertos documentos, en el año 836, esta institución debió aceptar abiertamente que en muchos conventos y monasterios se habían realizado abortos para encubrir el accionar de ciertos clérigos que no podían mantenerse firmes en este mandato.
En el año 1123 el Papa Calixto II decretó que los matrimonios clericales no eran válidos y posteriormente no volvió a tocarse este mandato, convirtiéndose en una norma estricta para todo aquel que sintiera el llamado al sacerdocio. Cabe mencionar que en 1095 el Papa Urbano II ordenó que se vendiera como esclavas las esposas de los sacerdotes y que sus hijos fueran abandonados.
Volviendo al padre Luis Caballero, doctor en derecho canónico, vicario del Opus Dei en el Paraguay explicó que el celibato No es un dogma. Es una norma eclesiástica. Es una norma para el sacerdocio en la Iglesia occidental. Es muy distinta una cosa de otra. Los dogmas no se cambian: la Santísima Trinidad, la Eucaristía, la Virginidad de María, el Primado del Papa como cabeza de la Iglesia. Es básicamente el Credo. Eso no es cambiable.
Hay un montón de iglesias católicas de rito oriental donde los sacerdotes son casados. La Iglesia Católica de rito occidental, la nuestra, al principio eran y no eran. Con el tiempo se fue decantando hacia la tradición del celibato. Después ya se impuso como una norma.
El vicario paraguayo aclaro que: –Este asunto se puso en el tapete no solo con el advenimiento de Francisco, sino por todos esos escándalos de curas pedófilos. El Vaticano dispuso un cambio de temperamento…
–Siempre es lamentable enterarse de esos casos, pero en realidad no hay un hilo demostrado entre el celibato y la pedofilia, ningún tipo de unión. –Son dos cosas que no están unidas. Si usted se pone a analizar los casos de pedofilia, hay un altísimo porcentaje mucho mayor de casos en el seno de las propias familias. No está en cuestión el celibato…–No se puede decir que el celibato incentiva la pedofilia. No existe ninguna explicación científica, de ninguna manera concluyó el paraguayo.
Al día de hoy, muchos sectores creen que la Iglesia debería revisar esta regla, debido a que ha disminuido en gran medida el llamado al sacerdocio y, posiblemente, una de las razones sea esta abstinencia sexual impuesta.
La crítica es esa doble moral a la cual los más fieles seguidores no prestan atención, ya sea por ignorancia o por simple capricho, la iglesia católica siempre ha ostentado un poder enorme, especialmente en el pasado y siempre ha hecho uso de ese poder para su propio beneficio.
Viniendo más al presente vemos como los sacerdotes y curas, esos que hicieron un juramento ante el poder divino, abusan de su posición y violan a niños y niñas, arruinando sus vidas casi que de manera definitiva y es la misma iglesia la que ayuda a ocultar esos sucesos.
Bertrand Russell mantenía que la humanidad tiene una moralidad doble: una moral que predica y no practica y, otra, que practica pero no predica. Esto quiere decir con certeza que existe una manipulación o degradación del concepto de moral, que permite en este caso manipular la situación, los hechos y lograr las aberraciones humanas.
Concluyo indicando unas palabras del Cineasta Pedro Almodóvar “Si a los curas se les permitiera desarrollar su sexualidad natural, estoy seguro de que el 90% de estos casos desaparecerían, acabarían buscándose novio o novia y no aparecería esa sexualidad deformada, monstruosa y enferma a la que da pie el celibato”.





