Argentina llegó a un entendimiento con el FMI para avanzar en el acuerdo de facilidades extendidas que condicionará la política económica por los próximos años y que deberá ser aprobado por el Congreso.
El acuerdo se basa en lo que se conoce como Servicio Ampliado del FMI, lo que equivale a un acuerdo de facilidades extendidas, e incluye 10 revisiones que se realizarán de manera trimestral durante dos años y medio.
Al acuerdo podemos disociarlos en dos documentos:
- El memorándum de políticas económicas financieras: Comprende la visión política y las acciones tomadas por ejecutivo respecto al crecimiento de la economía.
- El memorándum de entendimiento técnico. Se refiere a las variaciones, metas y definiciones que medirán el primer punto.
Un punto polémico para el gobierno trata de una revisión trimestral ya que dichas revisiones trimestrales implican abrir las cuentas públicas al FMI, que después realiza sugerencias o exigencias de políticas públicas macroeconómicas.
En este marco, los tres criterios de desempeño que evaluarán son el sendero de ajuste del déficit fiscal, reducción de la emisión monetaria, con efectos sobre la inflación y evolución de las reservas internacionales en el Banco Central (BCRA).
Por otro lado el acuerdo establece proyecciones, dentro de estas se plantea un crecimiento del PBI de entre 3.5 para el 2022, entre 2.5 y 3.5 para 2023 y entre 2.5 y 3 para 2024. Del mismo modo, una inflación de entre 38 y 48 puntos para este año, mientras que una disminución de entre 34 y 42 puntos para el 2023 y de 29 a 37 puntos en 2024. El acuerdo asegura que la reducción de la inflación se daría por varios frentes: fiscal, monetario y de precios de ingresos.
Para mejorar la sostenibilidad el acuerdo detalla tres bloques de políticas:
- En primer lugar política fiscal y de financiamiento, donde se menciona el saneamiento de las finanzas públicas, proyectos que amplíen la capacidad productiva, “readecuar la estructura de gastos hacia la inversión pública, sobre todo focalizando mejor los subsidios de energía” y reducir gradualmente el financiamiento monetario del déficit.
- En segundo lugar, política monetaria y cambiaria refiere a la inflación. EL acuerdo detalla que “la condición necesaria para consolidar la desinflación es mantener un proceso de acumulación de reservas que le otorgará al Estado mayor autonomía en la ejecución de políticas públicas”.
- Y, por último, las políticas de crecimiento buscaran estimular la inversión, expansión de bienes transables, la productividad, el desarrollo económico local y regional y mejoras de la eficiencia y la sostenibilidad del sector energético.





