Mauricio Macri iba a ser indagado este jueves por las supuestas maniobras de espionaje ilegal desplegadas sobre familiares de los tripulantes del Ara San Juan, pero debió suspenderse por pedido de su defensa que alegó que para poder responder necesitaría primero que se le levante el deber de confidencialidad.
Pablo Lanusse, abogado del ex presidente pidió levantar el deber de confidencialidad, facultad que se le atribuye al Presidente en ejercicio (Alberto Fernandez) quién habría consultado con la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) , por lo tanto quedó suspenda la audiencia bajo el argumento de que era necesario el levantamiento del deber de confidencialidad para que el expresidente pudiera hacer ejercicio pleno de su derecho a la defensa en juicio.

Ante ese escenario, el magistrado decidió suspender la audiencia y requerir al Presidente de la Nación, Alberto Fernández, que “de ser necesario releve al imputado del deber de confidencialidad obrante en la ley 25.520.”, para fijar una nueva fecha de audiencia tan pronto como llegue la respuesta.
La defensa de Macri busca vincular los hechos investigados con la seguridad nacional, “cuando en realidad se trata de un caso de espionaje a familias de víctimas de una tragedia que de ninguna forma representaban un peligro para nadie”.





