En H7 Radial por FM Noticias 88.1, Miguel Calvete, presidente de INDECOM- Instituto de Estudios de Consumo Masivo- y vicepresidente de la Confederación de Comercio y Servicios de la República Argentina, adelantó que la inflación en abril será casi de un 7%, con una interanual que alcanzaría niveles históricos y, advirtió que es necesario que el Estado ejerza su rol de control.

Inicialmente, resaltó que “hay un contexto internacional donde la sobredemanda de commodities ha generado un incremento a nivel mundial de hasta el 35%”. Ello, sumado a una devaluación de casi un 9% del dólar “es la tormenta perfecta para economías vulnerables como la nuestra”, aseveró.
Por otro lado, remarcó que “en Argentina hay sobreprecios que obedecen a la falta de previsibilidad del sistema económico que tenemos”. “Esa falta de previsibilidad se traduce en varios puntos de inflación/especulación de varios de los proveedores. Si a eso le sumamos el aumento de los combustibles, de la distribución y logística, sin lugar a dudas está justificado”, analizó.
Igualmente, aclaró que esto “no quita que haya un componente de especulación, sobre todo en la industria de la alimentación, que es muy concentrada en la Argentina”.
Calvete destacó así que “hay distintas iniciativas del gobierno para tratar de controlar esto”, y agregó: “Muchos sectores que firman acuerdos y aspiran, por parte del gobierno, a que cumplan no están cumpliendo. Eso lo vemos en las cadenas de supermercados, en las despensas de barrio, donde sobre 10 bultos que se piden están entregando 5”.
“La potestad punitiva la tiene el Estado, tiene que ejercerla y tiene que sancionar”, insistió señalando que los controles deben hacerse no solo en el punto de venta sino también apuntando a los proveedores de insumos. En tal sentido, precisó: “La hojalata para los enlatados, el 80% lo maneja una sola empresa. Los envases de vidrio, el 75% dos empresas multinacionales. Los envases largavida, el 80% otra multinacional sueca. En el caso del plástico ocurre lo mismo. En el caso de los químicos, son muy pocos los que producen e importan químicos”.
Frente a este escenario, consideró que “nos debemos una reforma tributaria y fiscal, sobre todo para las pymes”, aunque admitió que los costos siempre se trasladan al consumidor final.
Así las cosas, indicó que previsiones propias adelantan un 6,7% de inflación, que “en alimentos supera holgadamente el 7%, que es lo que viene pasando desde principio de año”. “El mes pasado fue 8,8% dicho por el gobierno. Cuando uno desagrega alimentos y canasta básica, encontramos que hay una inflación que no es la que realmente dice el gobierno”, advirtió.
Además, Calvete hizo hincapié en el trabajo que debe realizarse para evitar que los salarios corran siempre detrás de la inflación. Precisó luego que “el gobierno ya prevé un 60% anual y los sindicatos prevén un 75%, de ahí que están hablando de cláusula gatillo”.
“La falta de previsibilidad se traduce en no tomar personal, en no poner en funcionamiento la capacidad ociosa de la industria, en no invertir y esperar. Esa oferta hace que no haya mayor producción, y a mayor demanda hay inflación. Eso es responsabilidad del gobierno y de la oposición”, concluyó.
Fuente: Hora 7 radial – FM Noticias 88.1 MHz





