En H7 Radial por FM Noticias 88.1, Gloria Cruz, abogada de la Multisectorial de Mujeres de Salta, habló sobre lo que sucedió días atrás, en la que se conoció que en Santa Rosa, La Pampa, se hizo efectiva por primera vez una ordenanza permitiendo que una mujer víctima de violencia pase a formar parte de la planta permanente del municipio en reemplazo de su ex pareja, quien fue condenado por violencia de género, en éste sentido destacó este hecho y lo señaló como “un precedente más que auspicioso”.

“Vamos desandando un camino que desde lo normativo es auspicioso. Necesitamos que esas leyes bajen y se efectivicen”, sostuvo Cruz en relación al marco normativo ya existente en la lucha contra la violencia. En tal sentido, resaltó “el hecho de que la mayoría de las víctimas tienen todo un condicionamiento desde el punto de vista económico al momento de querer o poder denunciar a su agresor”. Ello teniendo en cuenta que un obstáculo frecuente para radicar una denuncia es que “generalmente, los agresores son los sostenedores de este grupo familiar”.
Así las cosas, consideró que el antecedente que se conoció en La Pampa “es un precedente más que auspicioso” y, en referencia a la Ley 26485 de Protección Integral a las Mujeres, analizó: “Lo que hizo el municipio es esto, no solamente adhiere a la ley nacional, sino que adhiere también a la ley Micaela para que todo el personal sea capacitado en género. Lo que se necesita es una decisión política concreta que efectivice actos que coadyuven a erradicar esta violencia, eso es lo destacable. Eso es lo que estamos necesitando, acciones concretas que se visibilicen y se lleven a cabo. Son buenas prácticas que necesitan ser imitadas en todos los estamentos sociales”.
Por otra parte, recordó que “las denuncias se hacen, generalmente, tras varios hechos de violencia”, y agregó: “No pasa por una decisión solamente, hay una serie de factores que la van a condicionar en este camino. El mismo Estado la revictimiza al poner la denuncia y si de judicializa empieza otro camino donde vuelve a ser revictimizada. Es lo que llamamos ruta crítica. Ante el primer acto de agresión que la mujer perciba debiera hacer esa denuncia, pero sabemos que no es así”.
Asimismo, enfatizó: “Pocas veces un agresor se redime en cuanto a estas actitudes. Si no se llega a este cambio de mentalidad, por lo menos decir que va a tener consecuencias, que se visibilice esto quizás va a influir por conveniencia. Es un paso”.
En este punto, remarcó que, si bien la ordenanza de la Municipalidad de Santa Rosa hace mención a una sentencia efectiva, se trata de modificar también estos lineamientos. Así, hizo alusión al programa Acompañar de Nación, que “no exige una denuncia, pero sí un informe social donde se visibilice la situación de violencia para poder acompañar”.
“Muchas veces sabemos que la escalada llega hasta el límite del femicidio y no debiera ser así”, reflexionó insistiendo: “La voluntad política es esencial. Tenemos una normativa extensa, debemos hacer que los efectores de justicia, los efectores del Estado, bajen esa normativa”.
En el ámbito judicial, concretamente, lamentó: “Todavía luchamos con el conocimiento básico de lo que es violencia de género. Escuchaba a una auxiliar de la justicia, como es una psicóloga, hablar en términos totalmente errados, hablar de que el hombre también puede ser objeto de violencia de género. Son cosas que a esta altura ya debieran ser conocidos y no mostrar ningún tipo de falencia en ese sentido”.
Se refirió también, entre otras cosas, a la asimetría en el acceso a los lugares de poder en Salta, y puntualizó: “No es gratuito analizar la perspectiva de género y tratar de revertir esta situación. El desconocimiento en personas que ocupan cargos de poder y de toma de decisión no debiera ser permitido. Sin embargo, está presente”.
Fuente: Hora 7/ FM Noticias 88.1 MHz.





