En H7 Radial por FM Noticias 88.1, Martín Arancibia, profesor de Ciencias políticas e integrante de H.I.J.O.S. en Salta, habló sobre los juicios de lesa humanidad, se refirió al juicio contra el ex juez federal Ricardo Lonba y consideró necesario que “se conviertan en contenidos e insumos básicos para la pedagogía”. “El lugar no es de venganza, el lugar es de reparación”, subrayó.

Según Arancibia “el caso de Ricardo Lona pone en evidencia la pata civil y la pata de la justicia dentro de lo que fue el proceso de la dictadura, pone en evidencia a todos los actores que estuvieron involucrados”. “No nos olvidemos que empezaron a operar mucho antes, y la parte más importante es que aquellos que no tuvieron voz en la dictadura, con este juicio empiezan a tener voz”, destacó.
En esta línea, se refirió al testimonio de Mirtha Torres en el marco del juicio al ex juez federal. “Le puso el cuerpo a la tortura y al horror”, dijo y remarcó que “cada provincia ha tomado formas propias a la hora de hacer carne la represión, el horror”. “El noroeste argentino se caracterizó por dinamitar a sus detenidos para que no queden evidencias- dijo haciendo alusión al caso de El Gallinato-, o dejarlos en plazas para disciplinar, como lo que sucedía en Metán. En Buenos Aires se los tiraba al mar, en Córdoba se los enterraba dentro de minas”.
“Y en un momento como este, donde pareciera que todo es una posverdad- continuó- el juicio a Lona nos pone en un lugar de pensarnos y hacer memoria”.
Siguiendo con su análisis, el docente señaló que “todos los juicios y todas las políticas de reparación y memoria, y estos juicios de lesa humanidad, se convierten en contenidos e insumos básicos para la pedagogía”. “Qué interesante sería que a los alumnos de la mañana en secundaria los inviten al juicio a Lona para que puedan observar y mirar, porque históricamente somos protagonistas de este momento y esto nos vuelve en espectadores privilegiados”, dijo.
“En estos juicios vemos la posibilidad de darle voz a todos los actores y que esas voces se repliquen. Y en esto lo que queremos es buscar que el otro tenga conciencia de este pasado horroroso para que no se vuelva a repetir, porque vemos acciones que cada vez nos llevan a lugares parecidos. Lo que queremos es justicia, nada más, no es venganza. Queremos que ellos den cuenta de cada uno de esos asesinatos”, enfatizó.
Asimismo, el referente puntualizó: “Nos falta la pata civil y la parta eclesiástica. Queremos que se hagan responsables aquellos que colaboraron. Está el juicio a Mercedes Benz (Parte de la de la megacausa Campo de Mayo, por el que se investiga la desaparición de trabajadores de la automotriz, en su fábrica de la localidad de González Catán), el juicio a Levín (Marcos, el empresario ya condenado por delitos de lesa humanidad) que todavía está libre porque no tiene sentencia firme. Queremos que esa justicia se convierta en una herramienta pedagógica para que los otros puedan entender qué fue lo que sucedió. No queremos una teoría de los dos demonios, nada de esas cosas. Queremos que la historia se nos haga presente en cada persona que pueda hablar”.
“La dictadura fue cívico, militar y eclesiástica, de esto no tenemos ninguna duda- añadió Arancibia-. El caso más emblemático y más publicitado porque fue uno de los primeros fue el caso de Christian Federico Von Wernich, un represor que formaba parte de la pata eclesiástica que fue enjuiciado y encarcelado. El tipo no únicamente era un torturador sino que vendía esperanza, que era lo más terrible. Les pedía dinero a las familias, les decía que iban a estar en Uruguay y terminaban todos muertos”.
Por otro lado, se refirió a la Ley 24411, de Reparación Histórica para familiares de desaparecidos, y analizó: “El actual Ministro de DDHH y Justicia de este gobierno, Marcelo López Arias, es una de las patas más importantes de lo que fue el proceso de reparación histórica. Y esta ley tiene que ver más con proteger al Estado que con proteger a las víctimas. El Estado se había comido un juicio de una familia a la cual le habían matado a 8 o 9 de sus integrantes y no podía soportar financieramente esto. Entonces, fue una decisión política y el Estado se hizo cargo”.
En el plano electoral, recordó que el candidato a nivel nacional por el ultraconservador frente NOS, Juan José Gómez Centurión, “es un carapintada, fue funcionario del actual gobierno, y esto muestra mucho de eso”, en referencia a algunos de las premisas sobre las que basan su campaña. “Necesitamos opciones libres, de pensamiento mucho más amplio”, señaló al tiempo que advirtió: “El partido Bandera Vecinal, con la cara de- Alejandro- Biondini, sacó 2 mil votos en Salta. Hay algo que todavía nos falta caminar, nos falta educar, y en esta amplitud de voces nos falta discutir en una mesa grande los lugares históricos que ocupamos”.
“Somos respetuosos de los marcos normativos y en el caso de que la justicia se haga para atrás, si no hay justicia hay escrache. El lugar no es de venganza, el lugar es de reparación”, puntualizó Arancibia en tanto remarcó: “Más allá de que todas las causas de lesa humanidad son políticas, no es un logro de los candidatos sino de las organizaciones de derechos humanos”.
Fuente: Hora 7/ FM Noticias 88.1 Mhz.





