La Corte Suprema de Justicia frenó anoche, por cuatro votos a uno, el juicio por la obra pública que se iba a iniciar la semana próxima, el 21 de mayo, contra Cristina Fernández de Kirchner, Lázaro Báez y otros imputados. El único que votó en contra fue, como últimamente, el presidente Carlos Rosenkranz.
En total son 51, pero el TOF 2 sólo admitió que se haga sobre cinco obras y el trabajo ni siquiera está terminado. Los especialistas calculan que finalizarán la evaluación de las cinco obras recién en agosto, lo que tornaba descabellada la iniciación del juicio en mayo.
En toda la etapa previa al juicio, los abogados de los imputados –CFK, Julio De Vido, Lázaro Báez y otras nueve personas– pidieron la realización de las pruebas más elementales, entre ellas un peritaje de las obras cuestionadas.
Del total de los 81 tramos de rutas que se hicieron en Santa Cruz, el juicio iba a versar sobre 51, que son las que ganó en las licitaciones Lázaro Báez con distintas empresas. Pero de esas 51, el TOF sólo admitió peritar cinco, elegidas con la óptica de que resultaban las más sospechosas, en ese proceso, Beraldi letrado defensor, siempre insistió en que no se podía arrancar el juicio sin que estuviera lista la pericia y que, además, debía hacerse sobre la totalidad de las obras. Los peritos que están trabajando en la actualidad calculan que el relevamiento de las cinco obras les llevará hasta julio o agosto, lo que torna delirante el inicio la semana próxima de las audiencias. Con ese planteo, Berladi llegó a la Corte Suprema y el máximo tribunal le dio la razón, al menos en el sentido de que corresponde estudiar el tema con profundidad.





