Según un estudio de Unicef, en la Argentina casi la mitad de lxs niñxs y lxs adolescentxs son pobres, debido a que al menos tienen un derecho básico insatisfecho.
El análisis de la organización midió la pobreza de manera multidimensional, y para conseguir buenos resultados, se trabajó junto a investigadores del Instituto de Estudios Laborales y de Desarrollo Económico de la Universidad de Salta, la Universidad Nacional General Sarmiento y la organización Equidad para la Infancia.
De este modo, los especialistas midieron la pobreza a través de los ingresos, pero también lo hicieron en base a las “privaciones no monetarias” de los implicados. Además, se utilizó un método integrado que tiene en cuenta a aquellos niños que carecen de uno o más derechos básicos y que a su vez viven en hogares con ingresos insatisfechos.
La mitad de los niños y adolescentes tienen al menos un derecho básico insatisfecho.
Con estas premisas, el estudio determinó, lamentablemente, que el 48% de los chicos argentinos son pobres, es decir, “unos 6,3 millones carecen de uno o más de los derechos básicos, como educación, protección social, vivienda adecuada, saneamiento básico, acceso a agua potable y un hábitat seguro“.
La Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), indicó que la pobreza infantil es “mucho más elevada” en los hogares monoparentales, donde la persona encargada del cuidado de los chicos debe ser también quien provee los ingresos, por lo que destacan la importancia y la ayuda que reciben las familias con la Asignación Universal por Hijo (AUH).





